viernes, 31 de enero de 2014

Puerto Rico: huelga de maestros en contra del desmantelamiento del Sistema de Retiro

 
Traducción: Ana Jones
Fuente original: Workers World, 30-01-2014

Miles de maestros y maestras, estudiantes y sus familias, así como organizaciones progresistas, sacudieron al gobierno local de Puerto Rico lanzándose a las calles el 14 y el 15 de enero para exigir que los maestros no sean los que carguen con el costo de la grave crisis económica de Puerto Rico.

La insolvencia de la economía puertorriqueña

Desde el pasado otoño, la empresa financiera estadounidense Moody’s ha amenazado con bajar la clasificación crediticia de Puerto Rico a la clasificación chatarra debido a las dificultades con el pago de la deuda pública, que asciende a $70 mil millones.

Durante décadas, el gobierno de la isla ha estado vendiendo bonos para mantener la parasitaria economía colonial. El dinero que se obtiene de la venta de estos bonos se ha usado para la nómina de las/os empleados públicos, la construcción de infraestructura –muchas veces innecesaria– y principalmente para pagar la deuda del país.

Ninguna parte significativa del producto de estos bonos se ha usado para crear empleos sólidos que eliminarían el desempleo crónico, el cual a noviembre de 2013 alcanzaba la elevada cifra de 14,7 por ciento. (tradingeconomics.com)

Debido a la triple exención contributiva sobre los intereses pagados por el gobierno de Puerto Rico a nivel local, estatal y federal y el altísimo rendimiento de los bonos de Puerto Rico, estos gozan de gran demanda en el mercado financiero de los EE.UU. Además, existe la seguridad de pago ya que la constitución de la isla garantiza a los bonistas que se les pagará de manera preferente antes que a cualquier otro acreedor. Los bonos de Puerto Rico están en más del 70 por ciento de fondos de bonos municipales en todo los Estados Unidos.

Los gobiernos embaucan al pueblo

Desde el 2006, es decir, desde antes de la gran crisis financiera en los EE.UU., la economía de la isla ha ido en picada. Hay un dicho muy conocido en Puerto Rico: “Cuando en Estados Unidos hay catarro, en Puerto Rico nos da pulmonía”. Este dicho expresa la condición colonial: todo indicador económico se agrava en Puerto Rico porque la isla carece de autodeterminación para establecer una trayectoria que beneficie al pueblo puertorriqueño en vez de Wall Street.

Cada una de las administraciones locales, sea el Partido Nueva Progresista (PNP), favorecedor de la estadidad, o el PPD, el Partido Popular Democrático que favorece la colonia —partidos que se alternan el gobierno cada cuatro a ocho años— ha impuesto medidas de austeridad que han sumido cada vez más al pueblo en la pobreza y ha embaucado la isla mediante la privatización y tasas contributivas regresivas.

El actual gobernador es Alejandro García Padilla, del PPD. En sus promesas de campaña destacó su “voluntad” de gobernar en favor del pueblo. Sin embargo, en aras de satisfacer a los inversionistas de EE.UU., en el poco tiempo que ha ocupado el cargo desde enero de 2013, ha impuesto muchas medidas que van en contra del pueblo. Ha privatizado el aeropuerto y carreteras, aumentado los cargos de servicio de agua y alcantarillado en 60 por ciento, aumentado la edad de retiro y reducido las pensiones de las/os empleados públicos.

Ahora García Padilla exige una reducción en el sueldo de los maestros y maestras de las escuelas públicas. Hay más maestros en la isla que empleados de gobiernos: 42.000 maestros activos y 38.000 retirados. El magisterio no recibe el Seguro Social, de manera que toda reducción en sus pensiones los dejará con poco o ningún ingreso.

El 24 de diciembre, como despiadado regalo de Navidad, el gobernador firmó la Ley 160 que reduce las pensiones de los maestros y los jueces.
Los maestros y maestras resisten y llaman al paro

Este ataque más reciente, junto con el anuncio de la “reforma” de las pensiones provocó una fuerte resistencia entre el pueblo. Los maestros y maestras, quienes ya estaban organizados en un Frente Amplio, afirmaron que no se quedarían cruzados de brazos y convocaron un paro de 48 horas para los primeros dos días de clases, el 14 y el 15 de enero.

El Frente en Defensa del Sistema de Retiro de Maestros se compone de seis organizaciones principales: Educadores para la Democracia, Unidad, Cambio, Militancia y Sindicalismo (EDUCAMOS), Unión Nacional de Educadores y Trabajadores en la Educación (UNETE), la Asociación de Maestros de Puerto Rico (AMPR), la Asociación Nacional de Puerto Rico de Directores de Escuela (ONDEPR) y la Organización de Directores y Administradores de Escuela (ODAE).

Eva Ayala, líder principal de EDUCAMOS y una de las principales líderes del Frente, habló con Workers World/Mundo ­Obrero el 19 de enero acerca del paro, las reuniones con el gobernador, las demandas y estrategia del Frente, la situación de los maestros y los próximos pasos en la lucha.

Ayala catalogó el paro de “muy exitoso” y compartió algunas de las experiencias y reacciones. A pesar de que hablaba con voz ronca—resultado de las actividades y estar vociferando bajo la lluvia, que le produjo un catarro— expresó el entusiasmo que sienten los maestros y maestras en huelga.

“Esto fue una huelga en todos los barrios de Puerto Rico. Asumí la tarea de visitar varios pueblos y fue bien interesante ver que había marchas en cada pueblo que visité, de maestras y maestros, de padres y de estudiantes. Fue algo nunca antes visto en Puerto Rico.

“Pensé que si había marchas en todos los lugares de Puerto Rico el primer día, entonces habría un mar de gente el día siguiente, y así fue. He asistido a muchas protestas en mi vida, pero nunca había visto algo como esto.

“El éxito se dio porque aún las organizaciones de maestros que no tienen tradición de protesta se involucraron”. Señaló que las/os miembros de esas organizaciones empujaron a su liderazgo conservador a tomar acción. Las/os organizadores dividieron la isla en cuatro regiones y visitaron cada región para explicar la situación a las maestras y maestros, las/os estudiantes y las comunidades.

Otra de las razones del éxito, expresó, fue la participación de las organizaciones de los directores y supervisores de las escuelas, que por lo regular son conservadoras.

“Cuando me preguntaron el día antes cuántas personas participarían, dije un 82 por ciento, a base de las respuestas que habíamos recibido de los maestros, pero se superaron nuestras expectativas”. Todas las escuelas estaban cerradas.

Otro factor que Ayala enfatizó, aparte de la participación de los estudiantes y los padres, fue la participación del sector sindical. “Un elemento que nunca se ha visto en estas acciones fue la participación de todos sectores sindicales, alentando a los padres a que no enviaran sus hijos a la escuela, expresando una tremenda solidaridad, ayudando con la logística, etc. No hay duda de que los maestros están en pie de lucha”.

Algunas personas lo calificaron como ‘el paro perfecto’.

Demandas y estrategia del Frente

Moody’s le exigió al gobierno de Puerto Rico que rebajara las pensiones de los maestros y maestras para evitar que se calificaran los bonos como chatarra. La demanda de los maestros es breve y al grano: Que no se toque el fondo de retiro de los maestros.

Ayala expresó, “Sabemos que hay déficit; la Junta de Retiro necesita $333 millones para resolverlo. Pero tenemos una estrategia que le llevamos al gobernador”.

Entre los nueve puntos de la estrategia se encuentra el aumento de un 1 por ciento a las empresas extranjeras. Una de las razones que la economía está en ruinas es que Puerto Rico es un paraíso contributivo para las empresas extranjeras. Aún después que la legislación de exención contributiva se derogó en 1996, las contribuciones bajas y disposiciones especiales para estas empresas hacen que todavía sea un buen negocio para éstas. Esto en efecto le transfiere dinero del pueblo de Puerto Rico a los bolsillos de los financieros de Wall Street.

Ayala expresó, “Estas empresas extranjeras obtienen más de $30 mil millones de ganancias al año y solo pagan el 4 por ciento al gobierno. Este por ciento se eliminará en el 2017. Este [1 por ciento] aumento solo se podría asignar al sistema de retiro de los maestros”.

Ayala nos recordó que las/os maestros “no han tenido un aumento salarial en más de una década y con nuestro sueldo tan bajo hemos tenido que pagar por los materiales que hacen falta en las escuelas, tales como papeles, copias, pintura para los edificios, computadoras, etc.”.

El gobierno, que es un gobierno colonial, se encuentra en un callejón sin salida. El gobernador García Padilla se reunió con el Frente en cuatro ocasiones antes de la huelga y prometió que no les haría daño. Pero él es un instrumento del imperialismo, un administrador colonial que no tiene ningún poder. Muy obedientemente firmó la ley preparada por Wall Street en contra de la agencia más grande de la Isla, el departamento de educación. En el proceso, afectó directa o indirectamente a todo el pueblo de Puerto Rico.
 

Los próximos pasos

Enfatizando que “en Puerto Rico, el 82 por ciento del magisterio son mujeres. Un alto porcentaje de estas, son jefas de familia. En el nivel elemental, la proporción de mujeres supera el 90 por ciento. Esto implica que el desmantelamiento del Sistema de Retiro para Maestros afecta principalmente al sector de las mujeres. Por eso siempre hemos dicho que la lucha magisterial en nuestro país, y en este caso, la lucha en defensa de nuestro sistema de retiro, tiene rostro de mujer”.

La lucha no ha acabado. Se ha establecido un Comité de Diálogo con la participación del Frente, el Gobierno y la Arquidiócesis. El comité tiene unas escasas semanas para realizar su trabajo.

El 14 de enero, el primer día de la huelga, el Tribunal Supremo de Puerto Rico detuvo la implementación de la ley sobre el retiro de los maestros, hasta que se realice un estudio por parte de un comisionado especial quien deberá tomar una determinación final a más tardar el 7 de febrero.

Las/os maestros continúan con sus manifestaciones y usando camisa negra los miércoles, así como continúan denunciando esta crítica situación.

Con respecto al comité, Ayala dice que el Frente ha advertido que si no se ven los resultados, continuarán con la lucha en las calles.

Mientras tanto, el Frente indica que tiene una urgente necesidad de fondos para trabajar y organizar y piden que envíen sus cheques de aportación a EDUCAMOS, P.O. Box 642, Comerío, PR 00782.