sábado, 23 de noviembre de 2013

Veracruz, México: Ejidatarios y pobladores activan plan contra presas en rio Pescados-Antigua

Elfego Riveros

Reunidos el domingo 10 de noviembre en la comunidad de El Salmoral –a diez minutos de Cardel-,  ejidatarios y pobladores ribereños de la cuenca  Los Pescados-La Antigua, junto con alcaldes, agentes municipales, comisariados ejidales,  autoridades electas para el periodo 2014-2017 e integrantes de La Vida, agrupación ambientalista, realizaron una jornada informativa sobre el proyecto de la presa en Jalcomulco  y acordaron asistir al Foro-Taller por la Defensa de la Cuenca, el sábado 16 en las instalaciones de Radio Teocelo.

Don Conrado Colorado Hernández, comisariado ejidal de Jalcomulco, expresó a unas 400 personas reunidas en el salón social, que hace tres años los trataban de locos por oponerse a un proyecto que nadie conocía, “pero ahora la presa es una realidad” –se inicia su construcción en abril de 2014- “si nos dejamos”.

Agregó que Jalcomulco está a sólo 15 kilómetros del lugar donde se pretende construir la presa, por lo que serán los primeros afectados, al colocarse una cortina de 100 metros de alto por 700 metros de longitud, y por eso  todos los pueblos y comunidades río abajo deben unirse, desde Barranca Grande hasta La Antigua, para salvar el río “que es vida” para todos.

“Nos quieren engañar con que la presa es para llevar agua a Xalapa, pero  Jalcomulco está a 400 metros sobre el nivel del mar y la capital a 1200 metros; ni modo que la vayan a bombear, habiendo tanta agua en todo el Valle de Perote, que llegaría por gravedad”, dijo el comisariado ejidal.

“Si permitimos que se construya la presa, permitiríamos una obra de muerte para todos los habitantes de La Cuenca”, dijo don Conrado Colorado, y remató: “Si queremos que nuestros hijos y nietos digan: Aquí pasa un río, gracias a la lucha de nuestros padres y abuelos, hay que unirse y defendernos”.

Por su parte el alcalde de Jalcomulco, Santiago Pérez, exhortó a los asistentes a no vender sus tierras a los extranjeros, en alusión a la empresa brasileña Odebrecht, y cuestionó al Gobierno de Veracruz autorizar la construcción de la presa, sin consultar a los pueblos y comunidades de toda la cuenca.

Reveló que incluso la maquinaria de la empresa brasileña ya ha estado y sigue  trabajando sin el permiso de la comunidad y sin que funcionarios del gobierno de Javier Duarte les hayan informado de qué se trata el proyecto, “pues saben que habrá consecuencias para toda la gente”.

Llamó el alcalde de  Jalcomulco a unirse y a estar presentes cada vez que se tenga que hacer  alguna manifestación, “pues los daños serán para todos” si se permite la construcción de la presa.
 
 
También llegaron a la reunión en El Salmoral, jóvenes de Jalcomulco con lonas y mantas para manifestar su rechazo al proyecto de la presa; Ezequiel Solís expresó que el río es vida, pues nos da agua para los cultivos como la caña, el café y la ganadería, además del consumo humano, la pesca  y la recreación.
Sugirió a los asistentes buscar toda la información sobre los riesgos de las presas en los sitios de Facebook como: No a las presas y Vozdelaantigua o ponerse en contacto a través de la dirección electrónica: vozdelaantigua@gmail.com
Durante la reunión, habló también el alcalde de La Antigua, Adolfo Bernal Carrillo, quien exhortó a los asistentes a unirse a la causa por la defensa del río, ya que el proyecto de la presa podría secarlo, dañando flora, fauna, tierras y comunidades ribereñas.
Como secretaria de acuerdos del Comisariado Ejidal de La Antigua, hizo uso del micrófono la señora Lucina Pérez Ruiz, quien comparó la presa en Jalcomulco con  una “bomba de tiempo” pues su potencial destructivo tal vez no lo vean en el corto plazo  las personas adultas, pero sí sus nietos, considerando que la vida útil de la presa sería de  25 años.
Recordó que en 2010, lugares como Salmoral, San Pancho, La Posta, Playa Oriente, El Cascajal y otros del municipio de La Antigua, tuvieron pérdidas materiales y humanas por los efectos del Huracán Karl, pero añadió que eso no sería nada comparado con la catástrofe que ocasionan las presas, pues se sabe que tan solo  un  desfogue  “manda el agua con 25 a 30 metros de altura”, por lo que invitó a los asistentes a informarse más sobre tema, acudiendo a Teocelo el sábado 16 de noviembre.
“No agachemos la cabeza; hay que ponernos de pie para luchar, no con armas, sino dialogando”, expresó.
En esta reunión se contó también con la presencia de Héctor Colio Galindo, de la Alianza en Defensa de la Cuenca del Rio Nautla, quien dijo que los ríos no son del gobierno, por lo que hace falta informar a la gente sobre  las consecuencias que traen las hidroeléctricas, mencionando que no es uno sino seis los proyectos que empresarios y gobierno quieren construir entre los municipios de Ixhuacán, Cosautlán, Teocelo, Xico, Coatepec, Jalcomulco y Tlaltetela.
Dijo que todavía es tiempo de parar la construcción de la presa en Jalcomulco, si la gente se informa, participa y se asesora técnica y legalmente para debatir con funcionarios y empresarios, como se logró con la gente de los municipios de San Rafael, Martínez de la Torre, Tlapacoyan, Jalacingo, Altotonga, Atzalan y Perote.
Por último, a nombre del grupo La Vida, habló Guillermo Rodríguez Curiel, quien mencionó que también en la región se está conformando un Frente en Defensa de la Cuenca de La Antigua, donde además de comisariados ejidales, agentes municipales, alcaldes y legisladores electos y comerciantes, se están reuniendo para realizar jornadas informativas en pueblos, comunidades y municipios, acerca de la devastación que puede ocurrir pronto, si se permite la construcción de la presa  cerca de Jalcomulco.
Negó que el propósito de la empresa brasileña Odedrecht  y el Gobierno de Veracruz, sea llevar agua a Xalapa y Coatepec, pues en las faldas del Cofre y Valle de Perote existen ríos, nacimientos, manantiales y ojos de agua, suficientes para  abastecer a la capital del Estado; en Xalapa el problema son las fugas por redes obsoletas –se pierde el 40 por ciento del agua- y además sectores de la población y prestadores de servicio también la desperdician.
Demandó que Gobierno del Estado les conceda el derecho a la consulta informada, para que los pueblos puedan decidir, pero recordando también que en muchas partes del mundo, por recomendaciones de Naciones Unidas, en vez  de construir más presas, se están quitando, por los graves riesgos y consecuencias que se asocian a su operación.
Como ejemplos de que sí se puede echar abajo un proyecto como el de la presa en Jalcomulco, Rodríguez Curiel recordó que una empresa  canadiense quería explotar la Mina Caballo Blanco, pero la gente se organizó e impidió que se  llevara a cabo; el otro caso fue el de la comunidad de Olintla, en Puebla, donde los pobladores también derrotaron al poderoso Grupo México y los “echaron con una patada en  el trasero”.
Durante la reunión en El Salmoral se distribuyó un documento en el que se advierte que Gobierno del Estado, junto con la empresa brasileña, “de manera mañosa quieren revertir, derogar o quitar la ley de veda, que existe desde 1935 hecha durante el gobierno de Lázaro Cárdenas y que es un decreto que protege a la Cuenca del río la Antigua de cualquier proyecto de este tipo”.
También se menciona en el documento, que empresa y gobierno  no sólo buscan crear la presa, sino un segundo proyecto de cementera, la apertura de minas de oro y otros minerales, la construcción de la autopista Xalapa-Córdoba y la construcción de nuevas hidroeléctricas en nuestra región.