viernes, 15 de noviembre de 2013

PUERTO RICO BAJO LA LEY COLONIAL DE ESTADOS UNIDOS (escrito por Mumia Abu-Jamal)

por Mumia Abu-Jamal
Saludos a los integrantes y delegados del Gremio Nacional de Abogados (NLG) que participan en el CongresoLey para el Pueblo en San Juan, Puerto Rico.
Al pensar en este evento, no pude evitar pensar en la condición de los puertorriqueños como parte del imperio de Estados Unidos.
Los puertorriqueños son, por supuesto, ciudadanos estadounidenses por nacimiento, pero, ¿qué clase de ciudadanos? Por ley y costumbre en Estados Unidos, son algo diferente que la mayoría de los norteamericanos, porque aún cuando tienen la opción de inscribirse en el ejército, les prohíben (mientras vivan en la isla) votar por el presidente del país o tener un diputado en el Congreso que pueda votar fuera de comité.
Esta distinción de Puerto Rico como un pueblo aparte de Estados Unidos, seguramente tiene su génesis en la toma de la isla de España en 1898.  Un poco después la idea se convirtió en realidad con el dictamen de 1922 de la Suprema Corte en el caso Balzac vs Porto Rico [258 U.S. 298], que les negó a los puertorriqueños el derecho a juicios con jurado, diciendo, en esencia, que los puertorriqueños no estaban preparados para tal innovación.
Por si dudan de mi razonamiento, por favor lean el siguiente extracto del dictamen:
El sistema de jurado necesita ciudadanos capacitados para ejercer la responsabilidad de jurado. En los países de derecho consuetudinario, siglos de tradición han desarrollado un concepto de las actitudes imparciales que los miembros de jurados deben asumir. El sistema de jurado postula un deber consciente de la participación en la maquinaria de justicia que es difícil de adquirir para las personas no educadas en los gobiernos fundamentalmente populares. Una de las mayores ventajas es la seguridad que da a los ciudadanos el saber que ellos, como miembros reales o posibles de jurados, son parte del sistema judicial del país y pueden impedir su uso arbitrario o abuso. El Congreso ha pensado que a pueblos como el filipino o el puertorriqueño, acostumbrados a un sistema judicial que no conoce los jurados, que viven en comunidades compactas y antiguas con costumbres y conceptos políticos definitivamente formados, se debe permitir que ellos mismos determinen hasta qué punto desean adoptar esta institución de origen anglosajón, y cuándo. . . [pp.310-311]
Evidentemente los puertorriqueños  no eran lo suficientemente anglo sajones para participar en un juicio por jurado (y al parecer, los filipinos tampoco).
Y aún cuando es cierto que los tiempos han cambiado (vemos que hoy la Suprema Corte se presume de tener una juez puertorriqueña), todavía existe la perspectiva imperial de distinción, de diferencia, de la deferencia que las colonias le deben al imperio.
Para millones de puertorriqueños, y especialmente para sus presos políticos desde los comienzos del siglo XX hasta la fecha, el derecho de independencia nacional vale mil veces más que la ciudadanía de segunda clase dentro del imperio estadounidense. En 1950 y en 1954, combatientes por la independencia de Puerto Rico abrieron fuego al Presidente Harry Truman y a diputados del Congreso de Estados Unidos para resaltar su apoyo a la independencia. [http://www.youtube.com/watch?v=Pom5iJlVLrk]
Lolita Lebrón y Rafael Cancel Miranda, entre otros, pasaron décadas en las prisiones estadounidenses por estos actos.
Una nueva generación de independentistas surgió después de los años 60’, y en los 80’ del siglo pasado, y 11 personas encarceladas fueron liberadas en la era de Clinton, cuyo motivo seguramente era conseguir apoyo para Hillary Clinton en su campaña para el Senado en Nueva York.
Algunos siguen en prisión, como Oscar López Rivera, uno de los presos políticos más longevos del mundo.
No nos dejemos engañar. Aunque Puerto Rico lleva ropa de gala, es una colonia.  Como una joya tomada después de que España fue obligada a retirarse de ahí al perder Cuba, la isla aún no es libre.
Tal vez los puertorriqueños todavía no son suficientemente anglosajones.
Desde la nación encarcelada, soy Mumia Abu-Jamal.
–© ‘13maj
21 de octubre de 2013
Audio grabado por Noelle Hanrahan: www.prisonradio.org
Texto circulado por Fatirah Litestar01@aol.com
Traducción Amig@s de Mumia, México
Súmate a una jornada de actividades que culminará en un acto político-cultural afuera de la embajada de Estados Unidos en México el  lunes 9 de diciembre a las 12 del día para exigir la libertad inmediata de Mumia Abu-Jamal y todos los y las presos políticos.  
¡MUERTE AL SISTEMA CARCELARIO!