jueves, 21 de noviembre de 2013

‘malignas carcajadas’ de unos ‘espíritus muy libres’ y réplica de Azamblea del Pueblo

 
Reunimos aquí dos escritos que han circulado en internet acerca de la legítima o no participación de colectivos anarquistas en la Sexta.
Nosotros, el colectivo Azcapotzalco, responsables de este blog, como adherentes a la Sexta, nos limitamos a publicarlos para que estén disponibles estos materiales a l@s lector@s interesad@s en conocerlos y eventualmente emitir su propia opinión o abrir un debate en torno al tema.
    (La Voz del Anáhuac-Sexta Por La Libre/Colectivo Azcapotzalco) 

LAS MALIGNAS CARCAJADAS DE UNOS ESPÍRITUS MUY LIBRES o ¡No nos defiendas compadre que la Anarquía sabe defenderse sola!

(Carta abierta al subcomediante Marcos. Pronunciamiento conjunto)
“…Un hombre aquejado de gangrena no está dispuesto a discutir las causas de su mal, ni a oponerse al autoritarismo de la amputación…”
Encyclopédie des Nuisances, No. 13, julio 1988

A todxs lxs anarquistas de praxis
A lxs incendiarixs y refractarixs afines
A lxs jóvenes antiautoritarixs
A lxs que enfrentan el Poder en todas sus manifestaciones
A los oídos receptivos y a las mentes indomables
¡Salud!

A lo largo del pasado mes de octubre, leímos y escuchamos todas las afrentas y descalificaciones habidas y por haber contra el anarquismo, incluso de boca de presuntos “anarquistas”. Algunos de estos santurrones y patriarcas libertarios, alzaban su voz para increparnos y nos señalaban con el dedo fétido (ocupado en profundas necesidades) con el afán de acusarnos de todo lo acusable. Llegaron a exigirse “credenciales” y no escaseó quien fue aún más lejos y se entregó a la “encomiable labor” de bendecir y santificar el ideal anárquico a través de una grotesca “campaña” consagrada a esclarecer a las “masas” e ilustrarlas sobre las bondades del “anarquismo bueno” en detrimento de ese pútrido anarquismo de praxis que se empeña, contra viento y marea, en soltar la rienda a sus instintos dándole vida a la destrucción creadora; enfrentando con uñas y dientes al Poder en toda la extensión de la palabra; cargando de proyección al ideal ácrata, fundamentando en tiempo presente nuestra teoría y nuestra práctica y erigiéndose como protagonista indiscutible de la historicidad de la que forma parte.
Tampoco faltó por esos días el grito a todo pulmón de ataja al anarquista, contra el chavo chemo que le arrebataba la  laptop a la salida de la estación del metro Hidalgo al académico progre que corrió chillando al MP a denunciar el hecho y amenazó con hacerla de tos hasta en la Corte Interamericana si le dilatan la averiguación. Ya ni mencionar esa caterva de ilustres intelectuales “solidarios” que aseveran desde sus elevados púlpitos (siempre a la izquierda del Capital) que quienes enfrentamos con violencia la  hiperviolencia sistémica no somos anarquistas y nos rotulan  de “malhechores”, “provocadores”, “halcones”, “porros”, “vándalos”, “reserva de violencia programable”, “policías infiltrados” y “mercenarios a sueldo”. Tal fue el caso de la decrépita escribana Elena Poniatowska que, con tal de ahorrarse el esfuerzo neuronal, concluyó en sus desatinados comentarios (junto a Aurelio Fernández) que lxs únicxs anarquistas buenxs son lxs que están muertxs; enumerando una abreviada lista de compañerxs  caídos que, lógica y consecuentemente, también recurrieron en su tiempo a la violencia anárquica –quien dude lo anterior sólo tiene que leer los textos y revisar la ardua biografía de Ricardo Flores Magón; Praxedis G. Guerrero; Enrico Malatesta; Buenaventura Durruti y demás compañeros mencionados. O, recurrir a sus prontuarios policiacos donde encontrarán un nutrido inventario de “delitos” cometidos por nuestros precursores. También podrían zambullirse en los periódicos de época donde seguramente hallarán similares agravios en contra de lxs anarquistas de entonces, escritos por otros escribanos de esos que hoy nadie recuerda ni su nombre.
Desde luego, toda esta histeria colectiva antianarquista ha sido bien alimentada y alentada desde la izquierda. Tanto la socialdemocracia armada como la electorera ha puesto el alarido en el cielo al ver anonadados el incremento de la contestación anárquica y la reapropiación de las calles como lugar de lucha –Esas mismas calles que habían sido usurpadas y acaparadas (durante décadas) por la simulación opositora, por la protesta baladí, por la manifestación estéril y la inútil formulita “marcha-mitin-plantón”, siempre manipulada por los partidos políticos electoreros (o partidos de vanguardia en vías de volverse electoreros) y las organizaciones clientelares (¡perdón! quisimos decir sociales), con sus acostumbrados “pases de lista”, sus reiteradas consignas vacías y su “comisión negociadora”.
Todxs los lidercillos de la izquierda se han quedado atónitos al verificar el ensanchamiento de la insurrección anarquista, al comprobar la contundencia de la confrontación ácrata, al presenciar la  extensión de la revuelta cotidiana contra todo lo existe y, sobre todo, al confirmar que nuestra lucha no es recuperable; al quedar convencidos que esa inmensa marea de jóvenes iconoclastas que enfrentan cara a cara a los cuerpos represivos en la lucha callejera, junto a esos grupos de afinidad que se multiplican en la oscuridad cómplice haciendo tronar la pólvora e iluminando la noche con el fuego liberador, no se embelesan con sus cantos de sirena porque no respetan líderes, mandos ni mesías, porque no se inclinan ante iluminados, porque no se tragan sus discursos demagógicos ni sus promesas a futuro, porque no se suman a sus “programas de lucha” ni a sus “proyectos transformadores”. Es por eso que se siembra la sospecha, se cultiva la duda y se ceba la bazofia conspiranoica. Si no son recuperables ni manipulables ni gobernables ni sumisos ni obedientes, entonces no sirven. No son útiles para la causa, no son funcionales al Poder (ni para quienes lo detentan ahora ni para quienes aspiran a detentarlo mañana), no son lacayos de la Patria, no son clientes potenciales, no son títeres de la Revolución: ¡Son halcones! ¡Infiltradxs! ¡Mercenarixs! ¡Tontxs útiles!... (Incluso, las “buenas conciencias” han especulado con el nacimiento de un nuevo Alebrije que han bautizado con el paradójico nombre de “anarco-fascismo”).
Curiosa y oportunamente, hace unos días apareció en medio de toda esa verborrea antianarquista (vertida deliberadamente en los medios masivos de alienación y financiada por partidos políticos de derecha e izquierda), el comunicado más reciente del subcomediante Marcos. Después de un resumido balance financiero que no augura una remuneración exitosa a la llamada “escuelita zapatista”; la vedette enmascarada hace gala de ir contracorriente en defensa del anarquismo (¡¿?!) y nos dedica siete párrafos intitulados CASOS ESPECIALES: L@s anarquistas. Desde luego, para esto se las ingenia, como ya es costumbre, y comienza acomodando las palabras y acotando su discurso a un sector particular: “Para quienes militan y se reivindican como de la “A”, bandera sin nación ni fronteras, y que son parte de la SEXTA, pero que en verdad militen y no sea una moda de vestir o de calendario” (Lo que delimita y reduce aún más a ese “particular” sector). Y les solita un “pedido especial”. Les invita, después de cumplir con su registro en la referida “escuelita” (y cubrir los $380.00 por adelantado), a escribir UNA cuartilla respondiendo “las críticas y acusaciones que se les han hecho en los medios de paga” y les asegura que los textos recopilados serán publicados en su página electrónica (enlacezapatista.ezln.org.mx) y en una revista neozapatista de próxima aparición.
Pero, como recalca, ese pedimento no es para nosotrxs sino para lxs que se dicen anarquistas y suscriben la Sexta (o sea, que ese boleto no es nuestro). A nosotrxs lo que nos viene a cuento es la alusión que hace este plumífero guerrillero del amplio y a veces difuso espectro ácrata; es decir, de “l@s Anarquistas”. Y por eso respondemos. De más está comentar que, como Anarquistas, nosotrxs sentimos un profundo desprecio por las jerarquías militares y que lo único que nos provocan los profesionales armados es repulsión. Asimismo, está de más precisar lo que significan para nosotrxs, lxs Anarquistas, lxs líderes y las vanguardias políticas. Sin embargo, vale dejarlo por escrito para que no se confunda esta declaración con un intercambio de opiniones o un intento de diálogo (ni con el infrascrito ni con lxs que se dicen anarquistas y están adheridos a la Sexta ni con el tal Wilhelm Tell de Búrglen (o de Tlalnepantla), que también se dice anarquista y se  enorgullece de su moño tricolor, de su grado de capitán y de bolearle los Florsheim al Peje, mientras evoca al Frente Popular a la vieja usanza stalinista).
Sobra aclarar que no aspiramos a ser publicados en sus medios. Estamos conscientes que no existen medios “neutrales” y que todos, sin excepción, responden a los lineamientos políticos de sus editores y/o patrocinadores. Tampoco pretendemos delimitar nuestro pronunciamiento conjunto al estrecho espacio que nos ofrece una cuartilla; mucho menos reducirlo al cabal cumplimiento de sus “peticiones”, así que escribiremos lo que estimemos necesario para dejar sentada nuestra posición, como Anarquistas, sin limitarnos a las formas.
Habría que empezar por comentar que esxs que se dicen anarquistas y son parte de la Sexta, no se vieron durante los enfrentamientos con las fuerzas represivas ni participaron en los sabotajes y los ataques a la sagrada propiedad; mucho menos, estuvieron implicadxs en las expropiaciones masivas (ni el 1 de diciembre ni el 1 de septiembre ni el pasado 2 de octubre). Lxs pocxs que se dicen anarquistas y son parte de la Sexta que advertimos en medio de las recientes luchas callejeras, se mantuvieron un tanto alejadxs de las acciones; algunxs videando la confrontación para sus ciber-noticiarios alternativos; otrxs grabando entrevistas para las radios de contrainformación vía Internet (con el estruendo de los petardos y la gritería de fondo para impregnarle cierto dramatismo al documento con la ambientación  propicia) o; tomando fotografías para sus múltiples páginas webs, blogs y foros virtuales. También vimos a  otrxs, muy otrxs, que diciéndose anarquistas y siendo parte de la Sexta, murmuraban a la distancia los mismos oprobios que más tarde repitieran sus colegas de izquierda (“provocadores”, “porros”, “halcones”, “infiltrados”…) o brindaban circunspectos entrevistas a los medios impresos y/o electrónicos (de paga, of course), aseverando que “no, no y no” eran anarquistas quienes daban batalla a los uniformados y destrozaban los  cristales de tiendas, bancos y multinacionales. Hubo uno  que llegó a afirmar (y hasta a posar para la foto) que la mejor prueba de que lxs enardecidxs encapuchadxs no éramos anarquistas fue el ataque despiadado contra el Hemiciclo a Juárez en la Alameda central, olvidando que el benemérito Bomberito, durante su prolongado mandato, fue un feroz asesino de anarquistas que ordenó el fusilamiento de Julio Chávez López y medio centenar de compañerxs. Y bueno, desde luego que no todxs lxs enardecidxs luchadores eran Anarquistas; bastó con el primer molotov que surcó los aires, con la explosión de los petardos, con el zumbido de unas pocas rocas que se estrellaron contra los escudos y los cascos de los uniformados, para que se propagara el contagio y se extendiera la lucha antisistémica. Esa fue la tarea de la Coordinadora de las Sombras y el quehacer del Bloque Negro: provocar la chispa que incendiara la pradera.
Después de haber expresado todo lo anterior, consideramos necesario escudriñar minuciosamente lo que realmente esconde esta nueva misiva del payaso embozado tras el mítico pasamontañas. Una vez más, nos enfrentamos a un comunicado elaborado para consumo externo (o sea, para digerirse y disfrutarse fuera de las comunidades). Diseñado, elaborado y bien sazonado, para el gusto de las mayorías y para la satisfacción y el deleite de amplísimos paladares. Sin dudas, responde al agrado y la complacencia de lxs consumidores foráneos. Sobre todo, para aquellxs que se ubican en otras pero muy otras geografías –aún más lejanas– y les maravillan los platillos exóticos cuidadosamente decorados y servidos en vajilla “autóctona” –es muy recomendado acompañarlos de abundante kalimocho (porque eso de exportar el pox está medio cabrón con todas las restricciones aduanales para las bebidas espirituosas sino ya se hubieran montado sus changarritos en varias ciudades europeas y tendrían Pocherías Zapatistas en Atenas, Barcelona, Berlín, Hamburgo, París, Praga, Madrid, Milano y Roma; claro está, en las comunidades controladas por el EZLN continuaría prohibida su ingesta…bueno, como quien dice prohibida, prohibida, prohibida: no; siempre hay quienes están exentos de las prohibiciones, es lo tangible de esa ambigüedad del “mandar obedeciendo” y lo real maravilloso de ser mando desde la horizontalidad discursiva).
Una vez más, identificamos en su jovial y desenfadada escritura una artimaña bien montada para escena con el único objetivo de atraer la atención y volver a ser “noticia”. Una vez más, nos percatamos que se aspira distraer y confundir. Una vez más, vemos como se recurre al marketing revolucionario y se delinea una nueva estrategia en búsqueda de adeptxs con la misma desfachatez que el resto de la clase política (es muy probable que este bufón de rostro cubierto se ilusione con la posibilidad de jalar agua para su molino recurriendo al trillado argumento de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”; sin embargo, comete un garrafal equívoco. A nosotrxs, lxs Anarquistas, las máximas maquiavélicas nos resbalan porque la historia nos ha enseñado –en múltiples y repetidas ocasiones– que lo que resulta funcional al Príncipe suele ser adverso a nuestros principios o sea, que el enemigo de nuestro enemigo también puede ser nuestro enemigo). Una vez más, percibimos como se intenta imponer “línea” dotando de patente de corso a esa bochornosa legión de incautxs, despistadxs, confundidxs, arribistas y oportunistas que se dicen anarquistas y son parte de la Sexta (Atención: Nosotrxs no pretendemos otorgar credenciales ni desempolvar el enmohecido anarcómetro para emitir certificados de autenticidad anárquica, simple y sencillamente, nos referimos de esta forma a quienes se dicen anarquistas y son parte de la Sexta porque cualquiera que tenga una somera idea de lo que es ser Anarquista no puede refrendar ese programa populista-socialdemócrata de pretendida redacción indígena que, entre otras perlas, aclara que el EZLN no considera que la política no sirve sino “que ESA política no sirve. Y no sirve porque no toma en cuenta al pueblo, no lo escucha, no le hace caso…” Y aspira a concretar una “CAMPAÑA NACIONAL para la construcción de otra forma de hacer política, de un programa de lucha nacional y de izquierda, y una nueva Constitución”).
Como Anarquistas consecuentes, rechazamos enérgicamente todas las formas de autoritarismo, demostrando con actos nuestra voluntad iconoclasta, nuestra vocación insumisa y nuestra condición negadora del Poder –por muy comunitario o diminuto que sea el coto de Poder. Nos queda claro que sigue estando pendiente un profundo debate (entre Anarquistas) que nos permita superar estas lamentables ambigüedades e ignominiosas contradicciones que impiden el pleno desarrollo de la lucha anárquica en nuestros días. Evidentemente, habrá que superar estas “ambigüedades” y esas “contradicciones” no sólo de palabra sino en la praxis cotidiana que es la única manera  de hacer posible, aquí y ahora, la Anarquía.
La opresión histórica más atroz y efectiva  –esa que en resumidas cuentas es la madre de todas las opresiones– radica en la perseverante apatía de las mayorías, en el persistente conformismo, en el inagotable servilismo voluntario, en la ceguera permanente de la masa. Sin apatía, sin conformismo, sin esxs ciegxs que se niegan a ver, sin servidumbre voluntaria, el Poder se desmorona; porque sólo habrá gobernantes mientras existan gobernadxs (que se le llame “mal gobierno” o “buen gobierno” es únicamente una cuestión semántica o, definitivamente, un argumento demagógico).
Ni un milímetro atrás: ¡9 milímetros en las cabezas del Poder!
¡Qué la lucha anárquica se extienda a todos los rincones!
¡Viva el fuego liberador y la pólvora vindicadora!
¡Contra el sistema de dominación!
¡Luchemos contra toda esperanza!
¡Qué nadie recupere nuestra lucha!
¡Por la coordinación internacional anarquista!
¡Por la demolición de las prisiones!
¡Por la Liberación Total!
¡Por la Anarquía!

Toda nuestra solidaridad con el compañero Mario González, con nuestro hermano Gabriel Pombo da Silva, con nuestrxs afines de la Conspiración de las Células de Fuego de Grecia, con nuestro compañero Hans Niemeyer, con el compa Marco Camenisch, con el compañero Henri Zegarrundo (en arresto domiciliario), con nuestrxs entrañables cómplices Mona y Francisco (secuestradxs en las primeras horas del día de hoy por las fuerzas represoras en el Estado español) y con todxs lxs anarquistas presxs alrededor del mundo.
México, a 13 de noviembre de 2013
Acción Anarquista Anónima (AAA).
Células Autónomas de Revolución Inmediata “Praxedis G. Guerrero” (CARI-PGG).
Conspiración de las Células de Fuego/Federación Anarquista Informal (CCF-FAI)
Célula Insurreccional “Mariano Sánchez Añón” (CI-MSA).
PD (De reiteraciones y aguaceros sobre lo mojado): Sólo cabría destacar que estamos totalmente conscientes de que no hemos dicho nada que no se haya pronunciado antes   –con mucho más énfasis y mucho mejor articulado. No somos lxs primerxs ni lxs únicxs Anarquistas que desde estas geografías (y otras remotas regiones), criticamos y confrontamos la farsa neo-zapatista. No somos lxs primerxs ni lxs únicxs Anarquistas que señalamos el rol embaucador de esta pintoresca representación escénica. No somos lxs primerxs ni lxs únicxs Anarquistas que advertimos la evidente labor recuperadora de  este espectáculo pirotécnico. No somos lxs primerxs ni lxs únicxs Anarquistas que avisamos en este sainete vernáculo, todo el tufo autoritario y las aspiraciones despóticas del maquillado y bien camuflado leninismo posmoderno.
PD2 (De “infiltrados”, “halcones”, “mercenarios a sueldo” y “policías de civil”): Lo que también es innegable es la presencia, durante las últimas luchas callejeras, de grupos de choque conformados por madrinas, mercenarixs a sueldo y golpeadores voluntarios (lxs vimos, lxs confrontamos y lxs identificamos) al servicio del Gobierno del Distrito Federal, que se infiltran en el momento de la trifulca –encapuchadxs o a cara descubierta– para desplegar un marcaje personal contra determinadxs compañerxs, llegando incluso a agredirles para facilitar su detención e inmediato traslado, ya sea a bordo de las julias o de falsas ambulancias. En realidad, esta táctica no tiene nada de innovador y es bastante recurrente en los gobiernos de izquierda latinoamericanos (incluyendo los gobiernos priístas, que no se nos olvida que siempre se han reivindicado de izquierda); la única novedad es el empleo recurrente de esta metodología fascista por parte del Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera. Y, decimos que lxs identificamos, como seguramente también lxs identificó el subcomediante Marcos, ya que se trata de viejxs compañerxs de viaje que hasta le dieron posada cuando estuvieron de visita por la Ciudad de México lxs 1101 habitantes de la zona controlada por el EZLN, en aquellos entonces se asumían maoístas e integraban un Frente, después han sido perredistas, petistas y muy probablemente (dependiendo de las diputaciones que les prometan a sus líderes) terminen de clientes de MORENA. ¡Ahhh, qué terrible es tener buena memoria!

Respuesta a “Las malignas carcajadas de unos espíritus muy libres”
o ¡Que no hay peor esclavitud que la de quien se cree libre sin serlo!
Escrito por  Appostol (colectivo Azamblea del Pueblo)
Jueves, 21 Noviembre 2013

“Los individualistas suponen o hablan como si supusieran que los comunistas (anárquicos) desean imponer el comunismo, lo que naturalmente los excluiría en absoluto del anarquismo.
Los comunistas suponen o hablan como si supusieran que los individualistas (anárquicos) rechazan toda idea de asociación, desean la lucha entre los hombres, el dominio del más fuerte – ha habido quien en nombre del individualismo sostuvo estas ideas y otras peores aún, pero a tales individualistas no se les puede llamar anarquistas –, y esto los excluiría no sólo del anarquismo sino también de la humanidad”.

Malatesta. Pensiero e Volontà, 19 de julio de 1924
Las siguientes líneas constituyen la palabra de nuestro colectivo Azamblea del Pueblo, el cual precisamente se afirma y reconoce anarquista, al mismo tiempo que se vindica como de la SEXTA: dicha palabra la fundamos en que consideramos propio del anarquismo el no rehuir ninguna cuestión y mucho menos, si se trata de un ataque sin fundamento (e inclusive en el caso de que lo tuviera) contra compañeroas de resistencia, como nos merecen ser llamadas todas y todos loas zapatistas, adherentoas de la SEXTA, anarquistas del mundo y cualquier otra organización e individualidad que se levante contra este sistema patriarcal-burocrático-eurocéntrico-capitalista.
1.- Para empezar, debemos aclarar que en tanto vindicamos el insurreccionalismo como método de lucha legítima de los Pueblos y específicamente, de muchas colectividades anarquistas, no pretendemos entrar aquí en una discusión sobre el porqué, cómo y para qué de dicha práctica (la que ciertamente cabría dar en algún momento cercano), sino que, únicamente, nos referiremos a esta malograda oda a lo que consideramos una “visión positivista de la revuelta” y que en este caso, alimenta la prédica que se ha diseminado en internet bajo el título de “Respuesta a ‘Malas y no tan malas noticias’. Carta abierta al subcomediante Marcos”. No está de más señalar, que debido al evidente tono individualista de dicho homilía, hemos de atribuirle su autoría al personaje que aquí bautizamos como el “Comandante Petardo”.
2.- Sobre el concepto de praxis que utiliza el Comandante Petardo, vale la pena señalar que hasta donde sabemos, no es posible equipararlo con el de práctica, es decir, dar “rienda a sus instintos” (¿naturales? preguntamos nosotroas), sino que todo lo contrario, la praxis en el sentido anarquista refiere a la necesaria coherencia entre los principios anarquistas (que se dice defender) y las prácticas individuo-colectivas en el diario vivir. En este espectro de prácticas se incluyen por supuesto las acciones insurreccionales como expresión del principio de legítima defensa de los Pueblos, pero estas no son las únicas ni pueden ser coherentes con todos los momentos (si es que de lo que se trata realmente es de conspirar). Resulta entonces, que por acá consideramos la organización como inseparable de la praxis, pero sobre todo, lo que esta organización (en tanto, formación individuo-colectiva) representa como espacio de discusión y decisión autónoma. En ese sentido, no podemos aceptar que se diga que la única práctica anarquista válida es la de enfrentarse físicamente con los mecanismos represivos. Creemos que es digno que el Pueblo se defienda, pero la memoria, la historia de los Pueblos, nos cuenta y dice, que solo la organización ha resistido y que han vivido la utopía quienes se han preocupado por hacerla. (Comandante, ahora no nos vaya a salir con el cuento de que venimos a darle “hablar mucha paja”, que hemos dicho que es nuestra forma de ver las cosas y en todo caso, fue usted quien desempolvó el “enmohecido anarcómetro”).
3.- Respecto del concepto de historicidad que maneja el petardista, nosotras creemos que la historia todavía está por escribirse, la de abajo, en la memoria de los pueblos. En ese sentido, es claro que el susodicho teórico de la barricada (¿llegará a eso?), pretende suscribirse al historicismo, aquella práctica según la cual, la historia consiste en un relato elaborado al mero día siguiente (un informe oficial), lineal y que para aparentar un análisis profundo superpone datos, por aquí y por allá, que no tienen ni fondo ni reverso. Anula así, el Comandante Petardo, cualquier relación con el pasado, el presente y el futuro (tal como acostumbran los medios de incomunicación y manipulación social) y regurgita la interpretación verdadera de lo sucedido. Gracias a este historicismo que se afirma versión oficial de los hechos (típica de las secciones de sucesos, en que los malos y malas son siempre las de abajo), el Comandante P. se apropia de la acción de quienes se han sostenido en resistencia a lo largo de la historia de los pueblos, incluidoas loas compañeroas anarquistas insurreccionalistas, lo cual constituye una afrenta contra las y los compAz que luchan sin pretender figurar ante la siempre apetecida “opinión pública”.
4.- Adherirnos a la SEXTA ni nos hace zapatistas ni nos quita lo anarquistas. El Comandante Petardo se apropia de la palabra de todas y todos loas insurreccionalistas del Planeta, de todos los calendarios y de todas las geografías. Nosotroas, como anarquistas, consideramos al igual que los “neo-zapatistas”, que en este mundo caben muchos otros mundos y que por consiguiente, cada quien hace su resistencia según sus formas. Pero claro, con principios construidos de manera colectiva, porque consideramos que estos principios son la herencia para un mundo mejor. No decimos que en el ezetaelene está la salvación del mundo ante el sistema patriarcal-burocrático-eurocéntrico-capitalista, tampoco que loas compas zapatonas son anarquistas, sino que son compas con quienes podemos avanzar en la construcción de un mundo nuevo (esto lo pueden decir elloas por su propia palabra). Quien haya dedicado tiempo a leer la SEXTA entenderá que los y las compas no hacen un reclutamiento, ni cooptaciones, sólo nos cuentan lo que ha sido su lucha, para que nos encontremos en las distintas similitudes que tenemos loas de abajo, pero nunca por imposición. No hemos visto esa máquina llamada EZLN que describe el Comandante Petardo y que se dedica a masacrar para que le obedezcan ni para imponer esa OTRA política. Por cierto, ¿Sabe señor Petardo, que el EZLN dio su palabra a los pueblos de México y el mundo, sobre la lucha armada? Todavía estamos esperando que el gobierno de México entregue las armas ¿Sabe señor Petardo, que el EZLN no decide nada en la política de los pueblos zapatistas? ¿Sabe señor Petardo que loas zapatistas en su Escuelita nos enseñan con el ejemplo, con la palabra, pero nunca con la violencia? ¿Sabe señor Petardo qué es un ejército del Estado y qué es el Pueblo? Puede buscar en “yotuve” esa temible fuerza aérea del EZLN y verá lo que son capaces de hacer los pueblos dignos y rebeldes.
5.- ¿“Violencia generada por una hiperviolencia”?. Pero es que solamente existe la violencia de Estado o legitimada por éste, de ahí que su característica fundamental sea el monopolio de la represión, y que lo digan las y los compañeroas insurreccionalistas que de ello tiene conocimiento de causa, ni qué decir de las compañeroas zapatistas. El Pueblo, Comandante Petardo, tiene por lema “ninguna agresión sin respuesta, frente a la represión, legítima defensa…”. Se suma usted así al discurso mediático que embauca a la población poniendo del lado de las y los anarquistas la violencia. Esa, decimos nosotroas, está del lado del Estado y la partidocracia, la violencia siempre viene desde arriba, de ahí deviene el fundamento de la revuelta, la rebelión y la revolución social: “Para nosotros el oprimido se encuentra siempre en estado de legítima defensa y tiene siempre el pleno derecho a rebelarse” Malatesta «Fede» 28 de octubre de 1923 (que según el decir del petardista, es su teórico de cabecera). Lo único “hiper” que localizamos, fue subutilización de lenguaje, la exaltación del discurso mediático y el ego del petardista.
6.- Esta visión positivista de la revuelta, que utiliza y exalta el Comandante Petardo, encasilla el anarquismo en una lucha entre las y los insurreccionalistas y la difusión mediática del plataformismo. A cada cosa por su nombre Petardo, que eso de andar señalando “anarquistas que no lo son”, solo sirve para alimentar el argumento de que el movimiento anarquista se encuentra infiltrado; para levantar acusaciones infundadas, dado que para usted el anarquismo se identifica con cócteles y hasta ahí; o para esquivar la obligación de denunciar el resurgimiento del plataformismo (motivado por el aparato burocrático y los medios de manipulación masiva).
7.- Nos llama la atención el uso y abuso que hace el Comandante Petardo de términos como “incremento”, “ensanchamiento” y “extensión” - del anarquismo. De nuevo, señalamos que el Comandante (de seguro es lo que quisiera ser) recurre a conceptos propios de la racionalidad instrumental, capitalista, más que al contenido de la razón sustancial que reivindica el ideal anarquista. De la misma forma, lo único que se nos viene a la mente cuando Petardo asimila la palabra de las y los compañeroas zapatistas con el “consumo externo”, es que seguramente el señor Petardo enmarca y cuelga en la pared los escritos que le resultan atractivos (es decir, únicamente los suyos). ¿Dónde quedó el internacionalismo y el apoyo mutuo del Comandante? Será que el experimentado pirólogo considera que mencionar a compañeroas perseguidas por el Estado es suficiente para declararse internacionalista. La prédica del Comandante San Petardo de los Libres de Espíritu, no es más que una oda, ni siquiera al insurreccionalismo, sino a un espontaneísmo positivizante de la revuelta (de la rebelión y la revolución está muy lejos, mucho, de serlo).
8.- La inutilidad de los hechos sociales y políticos contemporáneos no nos corresponde juzgarla a nosotroas, sino a quienes posteriormente sean los y las responsables de construir la historia de las y los de abajo, de la memoria. Sale aquí de nuevo a flote el ego del Comandante Petardo, quien escribe y da lectura de su particular versión de la historia: “la manifestación estéril y la inútil formulita ‘marcha-mitin-plantón’…”. En todo caso, siendo así, esa inutilidad no es de siempre, ni para siempre y exigió muchas y muchas y muchas marchas-mitines-plantones para alcanzarse. Otra cosa por cierto, es que algunos colectivos renunciemos (en determinado contexto) a este tipo de manifestaciones, es decir, que no participemos de dichos espacios, lo cual no significa que podamos reconocer en estos una expresión del descontento, igual que sucede con las revueltas espontáneas y con aquellas que no lo son tanto. Como dicen por estas geografías: Comandante “para hablar y comer pescado hay que tener mucho cuidado”.
9.- Es falso que los lidercillos de izquierda estén atónitos, al menos eso es lo que nosotras leemos, porque no podemos negar que estamos ante una escalada en la persecución contra el anarquismo en general, en especial del insurreccionalismo, llevada adelante por el aparato de Estado, pero legitimada finalmente por esa clase media que postula como de izquierda (izquierda=indignados porque la pobreza los está tocando), al tiempo que se da un fortalecimiento y difusión mediática del plataformismo como el único “anarquismo” que tiene cabida en el orden actual de las cosas (de nuevo, cuyos miembros -los de la plataforma- todos, toditos, se reivindican como de izquierda y clase media).
10.- De la revuelta a la rebelión y de esta a la revolución social hay más de un paso Petardo, que es precisamente ese camino el que no consideramos, al menos en este colectivo, se pueda llevar adelante únicamente con acciones simbólicas que demuestren la insumisión: con el mero cóctel pues. Desde nuestro punto de vista, la construcción de espacios de resistencia es igualmente indispensable: la destrucción del sistema actual de dominación se pretende con el objetivo de colocar en su lugar un mundo nuevo, o como dicen las zapatistas, muchos otros mundos: o es que solamente se trata de colaborar con la destrucción llevada adelante por el sistema patriarcal-burocrático-eurocéntrico-capitalista. Destruir para construir, para colocar otra cosa en su lugar, ambos factores llevados adelante de forma paralela y complementaria. Todavía no conocemos de ningún Pueblo que haya sobrevivido solamente con cócteles.
11.- La afinidad no surge por generación espontánea y menos por osmosis, la organización de loas de abajo es característica del anarquismo. Las relaciones sociales no se dan por azar del destino, son construcciones que van de la imaginación a la memoria y de esta a la práctica y de regreso. El pretendido argumento de que es posible un supuesto anarquismo sin organización, a base de hiperindividualismo, es sólo una tergiversación de la consigna “fuerte en la soledad solidari@ en el grupo”. La reivindicación colectiva que cierra el sermón del Comandante Petardo (arremolinaos a mi alrededor que yo os guiaré hacia la libertad), la vindicación de los actos de sabotaje y la misma clandestinidad, evidencian el sinsentido de un supuesto anarquismo individualista. Hasta el hiperego del petardista tiene la necesidad de reivindicarse en los y las otroas.
12.- Sobre qué es la política, podemos decir que de la misma forma en que hoy desde el anarquismo recuperamos conceptos como el de “orden” (haciendo la aclaración sobre que la situación actual, sólo puede ser catalogada como de “desorden establecido”), nos oponemos en calificar los espacios dominados por la partidocracia como políticos. La anarquía se quiere y asume como política, asume la lucha de los Pueblos como único espacio realmente político, pero justamente, se trata de una muy muy OTRA política respecto de la que se impulsa desde el Estado y el Capital. Se trata de una política, como dicen loas compas zapatas, de la gente de abajo, es decir nos oponemos al “valeverguismo” y vanguardismo, por eso apoyamos la organización autónoma de los pueblos, es decir, cuando estos hacen lo más digno, tomar sus propias decisiones.
13.- El susodicho Comandante afirma emitir su magno discurso desde el anarquismo, pero utiliza términos patriarcales como “vedette” y “plumífero”, en tono pretendidamente jocoso: al parecer, el comediante no es otro que Petardo (razón por la cual pretende ver comediantes por todos lados), pues al igual que tiene su propia versión de la historia y del anarquismo, considera que el anarquismo es cosa de machos, pero bien machos claro, porque de lo que se trata es de poder patear la mayor cantidad de culos policiales por hora (se trata de eficiencia liberadora y mucha testosterona, afirma el Comandante).
14.- ¿Las zapatistas acotan su discurso a sectores particulares?: “Llamamos a todos y a todas a no soñar, sino a algo más simple y definitivo. Los llamamos a despertar”. Si el Comandante Petardo no se siente aludido por la invitación de las y los compañeroas zapatistas, y este, es uno de los puntos más contradictorios de su sermón, ¿a que viene la sarta de insultos y calumnias que desembucha contra zapatistas, anarquistas en la SEXTA, y público en general? Será que el petarquista considera que es impropio de las y los anarquistas participar de la SEXTA, o que por el contrario, con este llamado, siente afectada su autodeclarada “hegemonía” sobre el movimiento insurreccionalista.

15.- El Comandante Petardo no es más que un autoritario, que por moda, viene a declararse y apropiarse de la lucha insurreccionalista (en su perpetuo historicismo, lanzar una molotov le ha convertido en mártir, teórico y patriarca de la lucha anarquista). En ese tanto, al final de su “oda a la cerilla”, cierra la posibilidad de respuesta, principio fundamental del anarquismo, la crítica y el debate. Así mismo, este nunca bien ponderado líder incendiario, critica la vanguardia para pasar inmediatamente a autodefinirse como “la chispa que incendiará la pradera”. Nos queda la duda de si, ¿el Comandante Petardo, sería capaz de explicarnos el momento actual de la humanidad sin recurrir a todos y cada uno de los momentos previos en esta larga resistencia de 500 años?
16.- El Comandante Petardo se salta con garrocha el problema fundamental del origen de la ley, cayendo en el sinsentido de querer afirmar una sociedad sin principios, en la cual cualquier actuar individualista es legítimo per se. Nosotras entendemos que de lo que se trata es de cuestionar los contenidos y procesos que nos llevan a afirmar un principio de vida como legítimo, sea cual sea, si no entonces, ¿de qué se trata nuestra lucha?, según el razonamiento del susodicho Libertador, entonces ¿todas las prácticas que en su “vida privada” desarrollan las capitalistas son legítimas? Hace falta vivir la disolución social que genera la forma de consumo y drogas del capitalismo, para darse cuenta de que estas no pueden considerarse aceptables en la resistencia, es decir para aquellas y aquellos que pretendan colaborar con el surgimiento de un mundo nuevo. Sale aquí a la luz la inaceptable tesis hiperindividualista de que “no estoy haciendo daño a nadie”.
17.- El problema de la “máxima maquiavélica” según la cual “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, no se supera en afirmar que “el enemigo de nuestro enemigo también puede ser nuestro enemigo”, porque aquí no se trata de discutir un supuesto triunfo militar, aquí todos y todas perdemos, como bien señalan las y los zapatistas. De lo que se trata, pensamos nosotroas, es de conocer quienes están por la autonomía de los Pueblos y quienes por su dominación: en eso consiste la afinidad, no en poder decir, “pues fijate que ese fulano me cae muy bien”. Hablamos aquí de identificar la responsabilidad y coherencia con la utopía.
18.- Asume el camarada Petardo la tesis de que la apatía de la “masa” es la culpable de todos los males, muy en línea de los preclaros miembros de cualquier vanguardia, extrañamente, para decirse anarquista. Evidentemente, forman parte de este lumpen todos y todas las compañeroas que nos vindicamos de la SEXTA, y cualquier otro y otra que no reconozca en la figura del Comandante el camino hacia la libertad en medio de la dominación (vengan a mí y serán libres). A cada cual según su responsabilidad y sus posibilidades, decimos nosotroas. Por supuesto, es caso aparte el del preclaro Comandante Petardo, ya que el susodicho líder de las hordas anarquistas, habiendo superado la aborrecible mortalidad y gracias al fuego purificador, ha logrado transmutarse en un “espíritu muy libre”. Levita pues el fulano este y se ríe de nosotroas, las de abajo.
19.- A la hora de llegar a la PD, el hiperego ventilado en esta prédica incendiaria es ya insoportable. La caterva de juicios de valor que hace el Comandante Petardo y que trata de hacer pasar por la versión oficial del anarquismo insurreccionalista, adquiere tonos cercanos a la xenofobia: ¿Pintoresca la “representación escénica” de la masacre y resistencia que durante 521 han llevado adelante los Pueblos de América Latina y el mundo?
Exigimos se retiren de inmediato los cargos interpuestos contra los compañeroas secuestrados por el Estado, puesto que el derecho a la protesta y de libertad ideológica no debe ser criminalizado.
Exigimos el cese inmediato del ataque contra las comunidad zapatistas en resistencia.
Exigimos el fin de los montajes policiales, los cuales solo buscan legitimar la represión contra el Pueblo e infundir el temor y señalamiento generalizado entre la población.
Exigimos el fin de la persecución política contra la población que se manifiesta por sus derechos.
Exigimos el cese inmediato del proyecto de criminalización internacional de los movimientos sociales.
Arriba las y los que luchan.
Arriba el Pueblo organizado.

Techo, tierra, trabajo, pan, salud, educación, independencia, democracia, libertad, justicia y paz. Estas fueron nuestras demandas en la larga noche de los 500 años. Estas son, hoy, nuestras exigencias.
Rezistencia y Autonomía.
¡No pasarán!
Hermanos y hermanas, Saludos.
Azamblea del Pueblo
San José, Costa Rica, Centroamérica, Planeta Tierra.
Año 521 de la resistencia.
ps. La verdad es que para llamarse anarquista, el Comandante Petardo escribe como todo un orgulloso hijo del sistema.

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