martes, 22 de octubre de 2013

¡YO NO VINE A VER SI PUEDO… SINO PORQUE PUEDO VENGO! (Salinas-Peña)

ALAI, América Latina en Movimiento
México, 2013-10-17
No deja de sorprender el tino del Subcomandante Marcos para definir y caracterizar a las fuerzas políticas en este país y el rol que juegan en cada coyuntura, tampoco la enorme capacidad del Estado neoliberal conservador de derecha mexicano para imponer su proyecto.
Como usted recordará fueron los diputados y senadores del PRI, del PAN y del PRD los que desconocieron los Acuerdos de San Andrés y aprobaron la Ley Indígena. En ese entonces  Marcos  la definió de racista. El PRD que se seguía ubicando en la izquierda pronto fue puesto en su lugar. Marcos precisó: “en todo caso son la izquierda de la derecha”. En la coyuntura actual, el Neoliberalismo conservador forjó la alianza PRD-PRI-PAN y la llamó Pacto por México. Marcos corrigió y la llamó Pacto contra México. El Sub tiene tino.
Con la alianza PRD-PRI-PAN, el Estado Neoliberal está garantizando que el México de la Revolución Mexicana, del Nacionalismo Revolucionario y el Estado de bienestar, descanse en paz. Con la alianza  PRD-PRI-PAN -después de la modificación a la Ley de Amparo-, se han ido aprobando, una a una, las Reformas Estructurales.
El juego es simple: en el Pacto por México se toman los acuerdos que el Congreso debe aprobar. En veces, la izquierda de la derecha, el PRD, agita su bandera y se hacen unas modificaciones. En veces, la derecha de la derecha agita su bandera y se hacen unas modificaciones. Se trata de que la cosa no se vea tan unánime. El PRI se encarga de marcar el ritmo y los tonos: en veces suben los tonos de su izquierda y en veces los de su derecha. En el caso de la Reforma Hacendaria, la amenaza de alianza entre las extremas derechas, PRD-PAN, sirvió para enmarcar el acuerdo del PRD-PRI para la aprobación de la Hacendaria a cambio de recursos federales para el Distrito Federal. Apenas leo: “Cerrados los acuerdos entre partidos y la Secretaría de Hacienda, la comisión del ramo en la Cámara de Diputados comenzó anoche la aprobación del paquete fiscal (…) (La Jornada, 17/10/13). Con la alianza del PAN-PRI y un paquete de concesiones al PAN,  sin duda se aprobará la Reforma Energética.
Por su parte, el sindicato petrolero que encabeza Deschamps, limpia de trabajadores la casa PEMEX para darle la bienvenida al capital privado, venga de donde venga. El Estado Neoliberal Mexicano, le ha asignado a los sindicatos de este país un papel central para concretar las reformas estructurales. Como se dieron cuenta, el Congreso del Trabajo, ni pio dijo cuando la Reforma Laboral.  Les digo que pa’ que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
Como hemos visto, el Estado Neoliberal mexicano también tiene lista una “canasta básica de concesiones” compensatorias:
a) Ley de víctimas y la  creación del  Consejo Ejecutivo de Atención a Víctimas (del que forma parte el doctor Julio Hernández Barros) y el foro “Sumemos Causas”.
b) La Ley para la Protección de Defensores de Derechos Humanos y Periodistas. (Por leyes no paramos).
c) La jubilación de mil 300 electricistas del SME.
d) Para las mujeres  el 50% de las candidaturas para puestos de elección popular y,
e) Harto apoyo los damnificados por los “desastres naturales”.   
¿Todavía hay quién dude de la fortaleza del Estado Neoliberal mexicano? 
En estas condiciones, lo mejor que ha sucedido es la constitución de la Unidad Patriótica por el Rescate de la Nación, con la participación de “casi un millar de personas de 15 entidades del país, más de 170 organizaciones sindicales, campesinas, indígenas, partidarias,  urbana, juveniles, civiles, intelectuales, de artistas, de mujeres, militares retirados, jubilados, de medianos y pequeños empresarios, de derechos humanos e iglesias”. Como quiera, faltan un buen de fuerzas y movimientos.
Con acierto, la Unidad Patriótica, convocó a la movilización. La problema va a ser si allí se quedan. La problema se crecerá será si no abren el debate y logran la elaboración  de una estrategia y  programa nacional que logre movilizar a millones de mexicanas y mexicanas por el Rescate de la Nación. Sin hablar de las complicaciones que conlleva la elaboración de la o las tácticas y la definición de las formas de lucha, al menos, para lo que resta del sexenio.
El Rescate de la Nación pasa por la movilización de millones de mexicanos para llegar, apenas, a una Nueva Constituyente y formular una Nueva Constitución que garantice los derechos de todas y todos las y los mexicanos. ¿Se imaginan lo que significa ese proceso? De lograrlo, lo que seguiría es  el crecimiento sostenido del 6 ó 7 por ciento. De esa forma, dicen los que saben, se necesitaría, más o menos, medio siglo para terminar con la pobreza en México. De no ser así, estaríamos nuevamente frente a otra llamarada de petate.
Mientras son peras o son manzanas, Salinas-Peña Nieto dicen: ¡Yo no vine a ver si puedo… sino porque puedo vengo!