jueves, 24 de octubre de 2013

Los mayas zapatistas y la educación ("El Neozapatismo y su influencia en la revaloración del pueblo maya")

por Juan Carlos Mijangos Noh
Jueves, 24 de octubre de 2013
Ponencia presentada en la mesa panel "El Neozapatismo y su influencia en la revaloración del pueblo maya" en el marco del Festival Maya Independiente "Cha´anil Kaj", llevado a cabo del 12 al 26 de octubre de 2013, en Mérida, Yucatán.
Como aquí debemos hablar de “El movimiento neozapatista en la revaloración del pueblo maya”, propongo hacer según su modo de los zapatistas: primero mostrar qué hacen en la práctica y sobre esos cimientos explicar cómo crean una teoría que no solamente recupera el valor del pueblo maya (por medio del pueblo mismo, sin esperar a que nadie les haga la gracia) sino que, por si lo anterior fuera poco, ayuda a cambiar para mejor el mundo.
En este lugar y en este día me toca hablar sobre educación. Escogí el tema porque algo he estudiado sobre eso y porque me parece que a pesar de todo lo que he investigado sobre la educación del pueblo maya de Yucatán mucho puedo, podemos aprender de lo que dicen los compañeros y compañeras del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Usaré palabras suyas para explicar lo que entiendo de cómo los y las zapatistas revaloran, práctica y discursivamente, al pueblo maya mediante la educación.
Dice la compañera zapatista Marisol: "Una de las razones por las que vemos necesaria la organización de trabajos colectivos y sociedades es porque en cada pueblo tenemos diferentes trabajadores, tenemos promotores de salud, promotores de educación...". Yo entiendo que se trata de que la educación y la economía no se separan, y en ambos casos es la política amparada en las decisiones del pueblo la que guía estos actos. Eso quiere decir que los zapatistas no dejan en manos del mal gobierno las decisiones y los actos que los conducen a lo que ellos acuerdan que es una buena educación. Luego entonces, ellos no parten del supuesto de que el  mal gobierno da buena educación y, por lo tanto, se preparan económicamente para resistir a lo que el mal gobierno impone en todos los ámbitos, también en el de la educación. Así lo confirma Doroteo, ex integrante de la Junta de Buen Gobierno del Municipio Autónomo Rebelde Zapatista (MAREZ), Libertad de los Pueblos Mayas: "Hay diferentes cosas que se hacen para poder resistir económicamente porque nos organizamos en la educación, en la salud y en todo, pero si nos damos cuenta, yo creo que en todas las zonas es así, lo primero es lo económico". La cuestión no es un asunto menor, una de las razones que dan sustento a la práctica de los y las mayas zapatistas que ejercen su autonomía y libertad es que controlan los aspectos económicos de su vida, para eso se educan los compañeros y compañeras zapatistas y por medio de la educación reproducen el orden político que sostiene su lucha. Ahora bien, queda claro que esa lucha se nutre de los conocimientos que por más de 520 años han permitidos resistir al pueblo maya: los saberes sobre organización comunitaria, agricultura y manejo del medio ambiente no son asuntos desvinculados de la vida y la lucha, sino inextricablemente integrados a la misma.
En la educación zapatista no se estudia para pasar un examen, se estudia para vivir y vencer en la lucha cotidiana y en la lucha histórica. Veamos cómo lo explica Anahí, integrante de la Junta de Buen Gobierno: "En la educación el sistema del mal gobierno hace que los niños estén en la escuela bien uniformados todos los días, sin importar si saben leer o escribir, solo es para aparentar o para que se vean bien. También les facilita becas para que tengan estudio pero al final de cuentas los únicos que se benefician son las empresas que venden todos los útiles o esos uniformes. ¿Cómo resistimos todos esos males de la ideología del gobierno en nuestro caracol? Nuestra arma principal es la educación autónoma. En nuestro caracol a los promotores se les enseñan historias verdaderas relacionadas con el pueblo para que sean transmitidas a los niños y a las niñas, dando a conocer también nuestras demandas. Se empezó también a dar pláticas políticas a nuestros jóvenes para que estén despiertos y no tan fácil caigan en la ideología del gobierno, también los locales de cada pueblo están dando pláticas al pueblo sobre las trece demandas". Solamente para recordar, las demandas zapatistas están vinculadas con todo aquello que nos hace personas dignas de ser llamadas educadas: "techo, tierra, trabajo, salud, alimentación, educación, independencia, democracia, libertad, justicia, cultura, información y paz". De nuevo, nada se separa, nada se desvincula en el apretado tejido en que se amarran los hilos del pueblo maya zapatista.
Dice Gabriel, ex integrante del Consejo Autónomo del MAREZ General Emiliano Zapata: "En la resistencia ideológica nosotros hacemos encuentro de niños, donde van a exponer sus poesías, sus programas de baile, para que así los niños vayan entendiendo de lo que es nuestra lucha y sepan que somos nosotros, los compañeros, quienes tenemos que construir la educación". Lo que explica Gabriel, dicho en el lenguaje técnico de mis colegas educadores, significa que el currículo, eso que se dice que es bueno enseñar, tiene un componente ideológico; el currículo nunca es neutral y siempre es político; el currículo pensado, plasmado y ejecutado atiende a ciertos intereses. El currículo de los poderosos atiende a los intereses de los poderosos, aunque se disfrace de universal, aunque se diga intercultural. Los zapatistas, las zapatistas nos enseñan que si el pueblo maya quiere un currículo pertinente no debe esperar a que el mal gobierno se lo regale, ha de construirlo con sus propias mentes. Los y las zapatistas mayas no esperan más ese currículo caído del Elysium de la Secretaría de mala Educación Pública del mal gobierno. Los mayas zapatistas no esperan que alguien venga a proteger su cultura, la protegen ellos educando a sus niños y jóvenes como parte de la lucha que en el día a día se gana resistiendo la muerte y viviendo para vivir.
En la lucha de las y los mayas zapatistas la educación es histórica, pero la historia no es un asunto del pasado, solamente, sino del futuro. Como dice Lizbeth (futura autoridad de la Junta de Buen Gobierno del MAREZ San Pedro Michoacán): "Nuestros promotores nos dan buena historia para nuestro futuro, ellos pueden compartir la lengua con nuestros niños, con nuestros hijos, para que los niños entiendan nuestra lucha y que siga después de nosotros, para que no sean engañados con los planes o con las mentiras del gobierno".
Algunos doctores y doctoras que para el mal gobierno trabajan hablan de educación intercultural, hablan de equidad, hablan de respeto a las culturas indígenas, pero mientras esto dicen los idiomas indígenas desaparecen de las aulas del mal gobierno y las culturas de nuestros pueblos originarios se apagan tras cada curso que se imparte en castellano. Por eso la palabra de Esmeralda (Integrante de la Junta de Buen Gobierno del MAREZ San Juan de la Libertad) alienta cuando nos muestra cómo los compañeros y las compañeras zapatistas luchan contra: "El mal gobierno (que) en la educación nos ataca tratando de acabar nuestro conocimiento, nuestra lengua. Resistimos porque nuestros promotores de la educación enseñan las dos lenguas, así nos enseñan para que no se pierda".
Dichas que han sido las palabras zapatistas, poco tengo que agregar respecto de la revaloración del pueblo maya salida a la luz desde la sombra que cobija los morenos rostros de nuestros hermanos y hermanas. El valor insurrecto de su voz se comparte en la educación mediante la que luchan y construyen la historia, la que cambia el pasado para convertirla en la materia del mejor futuro que a diario ganamos con el sudor de nuestra frente y la imaginación puesta en común. Creo, con sincera alegría, que algo de eso que los zapatistas hacen y han expresado hemos hecho, estamos y seguiremos haciendo mediante este Festival Maya Independiente "Cha'anilKaaj" y los que vienen.