Loading...

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Chile: Documental Urbano Autogestionado: "LA MATANZA DE LA CARO" [Vídeo]

El 22 de noviembre de 2013 se habrán cumplido ya 51 años de esta masacre. ¡Ni perdón ni olvido! 

x Cesar Aedo

LA MATANZA DE LA CARO ESTO ES LO QUE PASÓ
Publicado el 02/09/2013
ESTO ES LO QUE PASO EN LA POBLACIÓN JOSE MARÍA CARO, COMUNA DE LO ESPEJO.

Documental Urbano Autogestionado, investigación de Cesar Aedo Parra, acerca de los trágicos sucesos ocurridos el lunes 19 de noviembre del año 1962 en la población José María Caro, actual comuna de Lo Espejo.
Más información:
Los jóvenes reconstruyen la historia de la Matanza de La Caro
x Colectivo Cultural Hijos de La Caro

Ahora nos congregamos a decir que el recuerdo es inolvidable y el perdón aún inalcanzable, nos congregamos para recordar pero también para mirar el futuro, pues el pasado siempre es presente mientras las acciones del ser humano se guíen por la memoria social.

Muchos pobladores de la Población [barrio de chabolas] José María Caro (ubicada en la Comuna de Lo Espejo) se sumaron a la movilización, y comenzaron a bloquear la línea del tren ubicada en calle Santa Anita con Buenaventura. Carabineros no fue capaz de frenar el descontento popular, por lo que militares se hicieron presentes para dar fin al asunto. El saldo de aquel "lunes rojo", fue de 5 personas asesinados por balas de guerra provenientes de uniformados de la Fuerza Área.

Durante la tarde del sábado 18 de Noviembre, en el mismo lugar en que en 1962 se produjo la "Matanza de La Caro", el Colectivo Cultural Hijos de La Caro, invitó a sus vecinos a "hacer memoria", a reconstruir la historia local, las vivencias de sus propios padres o abuelos; en definitiva a crear identidad. Se cortó la calle, se pintó un mural y se levantó un escenario, por el cual pasaron varios artistas populares de diversa índole: cabros Hip-Hop, rockeros, trovadores, batucadas, etc.

A continuación ajuntamos un excelente documento histórico confeccionado por la gente del Colectivo Cultural Hijos de La Caro, que narra mejor que nadie, los hechos de aquel 19 de Noviembre de 1962.

Reseña histórica de la Matanza de La Caro

Primero que todo y antes que nada, debemos aclarar algunas cosas para partir. Lo sucedido en nuestra población, en la José María Caro, es un hecho que ha marcado a varias generaciones, sobre todo a las que vienen antes de nosotrxs lxs jóvenes, pues son ellas las que más «recuerdan» lo sucedido aquel día lunes 19 de Noviembre de 1962. Y esto no deja de tener un significado especial para nosotrxs, "Colectivo Cultural Hijos de La Caro", pues creemos que este hito marca a sangre tanto nuestra Historia Poblacional como nuestra propia «Memoria Social».

Haciendo un poco de «memoria»

Usted a lo mejor se preguntará para qué hacer «memoria». Nosotrxs, desde nuestra posición y condición de jóvenes pobladores de la José María Caro, le respondemos: para saber quiénes somos, para saber por qué estamos como estamos, para saber a dónde vamos, para saberestas y muchas cosas más. La memoria, como dicen por ahí los estudiosos, sirve para reafirmar nuestra «identidad Carina», para guiar nuestras acciones, para darle sentido a nuestras vidas para esto y para muchas cosas más. Es por ello, que como colectivo y como jóvenes pobladores, pretendemos con esta pequeña Reseña Histórica de La Matanza de La Caro, rescatar uno de los hitos de nuestra «Memoria Social», uno de los acontecimientos que nuestros queridos viejxs recuerdan más que nosotrxs lxs jóvenes, pues ellos lo vivieron o bien sus papás se lo contaron.

Pero a nosotrxs casi nadie nos ha dicho qué sucedió y por qué sucedió, y nosotrxs queremos saberlo no para llorar ni derramar lagrimas a diestra y siniestra, sino para recordarlo y contárselo a las nuevas generaciones, aquellas que tienen el derecho de saber qué sucedió, y así este hecho, y muchos más que se cometieron contra el pueblo, no queden impunes ante el tribunal de la historia y la memoria.

¿Qué sucedió el 19 de noviembre de 1962?

Ahora bien, lo que sucedió aquel lunes 19 de Noviembre no se puede entender sin saber un poco lo que estaba pasando en nuestro país para la década de 1960. Durante esta década se desarrollan movilizaciones sociales que responden a una serie de «alzas de precios y reajustes salariales» que día a día iban afectando más al pueblo chileno, y sobre todo a los más pobres de nuestro país. Ante esta situación el pueblo respondió como siempre lo ha hecho, con paros de actividades y huelgas laborales, pues han sido las únicas armas que ha tenido el pueblo durante su historia para hacer frente a los atropellos de los gobiernos de turno.

Es así como durante el mes de Noviembre se desarrollan manifestaciones en contra del alza de los precios y del reajuste mísero que proponía el gobierno para los trabajadores chilenos. Esto es lo que sale en el diario El Siglo como titular del día 6 de noviembre de 1962: "TODO EL PAÍS PROTESTA CONTRA LAS ALZAS" (1). Las movilizaciones se efectuaron el día 7 de Noviembre, y reunieron a miles de trabajadores que protestaban en contra de las medidas del Estado.

Sin embargo, estas movilizaciones no lograron revertir la situación en la que se veía inmerso el pueblo chileno, pues las alzas seguían y los reajustes de salarios se mantenían como el gobierno lo deseaba, y lo más dramático es que esta situación económica no mejoraría. Es así como el mismo diario trata esta triste noticia que marcará el devenir económico del pueblo: ¡DESASTRE ECONÓMICO TOTAL!, subtitulando: Ministro de Escobar anunció nueva devaluación y nuevas alzas para Enero. Los liberales corcovean (2)

Ante esta situación, la Central Unitaria de Trabajadores llama a un Paro Nacional por 24 horas para el día 19 de Noviembre, llevando como estandarte los mismos lemas: ¡NO MÁS ALZAS Y MEJORES REAJUSTES SALARIALES! El paro comenzó a prepararse con anticipación, según el mismo diario, y no tenía mayor propósito que advertir al gobierno que los trabajadores y el pueblo no seguirían tolerando medidas económicas que afectaban su diario vivir.

El gobierno hizo oídos sordos a las reivindicaciones que exigían tanto la CUT como otras Federaciones de Trabajadores, y no estableció negociaciones que pudieran detener dicho paro. Por lo demás, los trabajadores estaban dispuestos a llevar a cabo este paro, con el objetivo de demostrar el descontento generalizado ante las políticas económicas del gobierno de Jorge Alessandri.

¿Pero qué pasó el día 19 de noviembre de 1962 en La Caro?

La respuesta más fidedigna y reveladora es que en nuestra población se cometió una masacre contra el pueblo y, en particular, contra los pobladores de la José María Caro. Sin embargo, cuando se comienza a escudriñar en cómo se desarrollaron los hechos ese día lunes «Rojo» de Noviembre, nos damos cuenta que la historia choca con la memoria, los testimonios reales chocan con los testimonios oficiales, pues la memoria posee olvidos, y también posee esa característica de que cada día que pasa se enriquece más con su propia interpretación, aunque ésta esté en desacuerdo con la oficial.

No obstante, les contaremos lo que nosotrxs sabemos, lo que nos han contado nuestros abuelos y abuelas, lo que nos han contado nuestros padres, tixs, vecinxs y amigxs; pero también lo que nos han contado profesores, maestros y la historia oficial. Pero sobre todo, lo que nosotrxs sentimos y hacemos nuestro, es decir, el dolor inolvidable y el recuerdo siempre presente.

Como señalábamos anteriormente, la CUT había llamado a Paro Nacional, a lo cual respondió una parte importante de los pobladores de la José María Caro, pobladores que llevaban habitando este espacio social y humanizado no más de 3 años, pobladores que venían de diferentes lugares de Santiago (es cosa que le preguntemos a nuestrxs abuelxs) y que decidieron venir a colonizar esta parte al sur de la ciudad, pobladores pobres que se echaron los trapos, ropas y pocos enseres al hombro y partieron a habitar sus humildes casas, pobladores (abuelos y abuelas en la actualidad) que no tenían ni riquezas ni empresas, tampoco negocios y latifundios, sólo los anhelos de poseer su casa propia, un lugar donde ser y estar, un lugar donde hacer y construir historia.

Según una tía de un amigo, que nos envió su testimonio desde el viejo mundo, como suelen decir algunos, los hechos fueron así: "la CUT había ordenado paro nacional, así que algunos trabajadores paraban a los que iban a trabajar". No vamos a entrar en juicios morales y condenar a aquellos pobladores que decidieron no adherirse al paro, pues no sabemos realmente lo qué los hacía tomar esta decisión, pues recordemos que en nuestra patria es común que el trabajador sea castigado con el despido por los patrones si no asiste a su lugar de trabajo.

Pero, bueno, sigamos. Según el mismo testimonio de la tía de nuestro amigo y de las propias historias que hemos recogido en el ir y venir por nuestra población, podemos contarles lo siguiente. Durante el día que se acordó el paro nacional, los pobladores de La Caro, tratando de asegurar que el paro fuera efectivo, comenzaron a congregarse en la intersección de las calles Buenaventura con Santa Anita (para lxs jóvenes que aún lo recuerdan, en el paso vehicular que ahí existía). En este lugar los pobladores, en un claro gesto de apoyo al paro, comenzaron a colocar durmientes sobre la línea férrea con el propósito de evitar tanto el paso de vehículos como así también el del tren.

Lo anterior se debe a que, como lo indica El Siglo, una de las pocas Federaciones de Trabajadores que no adhirió al paro convocado por la CUT fue precisamente la de los empleos de Ferrocarriles del Estado. Es por esto que el tren, pensaban los pobladores, seguiría funcionando normalmente, pero, sin embargo, la empresa estatal había decidido no realizar viajes ese día, no por decisión voluntaria al paro nacional, sino simplemente por las presiones de los trabajadores del pueblo. La población José María Caro no estuvo ajena al movimiento y fue así como numerosos pobladores se reunieron a lo largo de la línea del tren para protestar, armando barricadas con la finalidad de evitar que el tren siguiera su recorrido (3).

Fue en este contexto cuando hicieron el arribo al lugar las fuerzas represivas del estado, no sabemos con exactitud quiénes llegaron primero (si los milicos, o los pacos o quén más), pues los testimonios y la memoria social tiene una versión y la memoria oficial otra. "en eso llegaron los pacos del grupo móvil y empezaron a agarrar y a pegar a todos los que se ponían por delante. Lo que hizo que los pobladores reaccionaran" (4).

Lo que sí sabemos, tanto desde la memoria oficial como desde la memoria social, es que las fuerzas represivas llegaron con el propósito de echar abajo la manifestación popular que se estaba desarrollando, y para esto utilizaron lo que siempre han utilizado: balas contra el pueblo inerme, bombas lacrimógenas para hacer irrespirable el único bien que le es gratis al pueblo aún: el aire. "llegaron los milicos de la Fuerza Aérea y empezaron a disparar, disparaban comoquien mata pájaro" (5).

Lo otro que sí sabemos es que las fuerzas represivas sí cumplieron su propósito y de paso dejaron varios muertos y heridos. Muertos y heridos que hoy recordamos, muertos y heridos que engrosaron la lista de víctimas del terrorismo de estado que siempre ha imperado en nuestro país, muertos y heridos que para nosotros son unos mártires, pues lucharon ese día para darle mejor pasar a los suyos, a nosotros.

Cuando escribimos estas líneas es inevitable que el corazón se encoja, que las lágrimas quieran salir, que la memoria social se enriquezca, que "ni el perdón ni olvido" sean latentes. Y esto por la sencilla razón de que quienes murieron fueron personas como usted o como nosotrxs, es decir, humildes pobladores, esforzados trabajadores, padres de familias, hijas esforzadas; en el fondo, hombres y mujeres del pueblo, hombres y mujeres que por el sólo hecho de vivir en una población y, algunos, participar en una manifestación fueron asesinados. La lista es la siguiente:

"MUERTOS: NEMESIO BARRAZA, 25 años, comerciante ambulante, Población José María Caro, manzana 96, casa 4015, herido a bala tetilla izquierda; JORGE MIRANDA, 28 años, comerciante Vega Central, casado, José María Caro 177, casa 4884, herido a bala abdomen; ELSA RAMÍREZ CASTRO, 16 años, soltera, operaria, José María Caro manzana 95, sitio 338, falleció a las 14.25 horas en el Hospital Barros Luco, herida a bala en la región inginal [sic] izquierda; HIPÓLITO BREVIS RETAMALES, 22 años, soltero, pintor, José María Caro manzana 13, casa 5558, herido a bala en el cráneo, falleció a las 17.25 horas en el Hospital Barros Luco; RICARDO CUBILLOS QUEZADA, 15 años, soltero, obrero, José María Caro, manzana 95, casa 3963, herido a bala en la región abdominal, falleció a las 17.50 horas en el Barros Luco"(6)

Esto es lo que indican los registros oficiales, los que se guardan en los «archivos nacionales», lo que dice la memoria oficial. Sin embargo, para quienes vivieron ese día, para quienes lo presenciaron, los muertos fueron más y no por la razón que cuantitativamente lo fueran, sino que por el hecho de que ese día se perpetró una MATANZA CONTRA LA CARO, contra todos sus habitantes, pues la mayoría de los que murieron eran personas como usted o como nosotrxs, y fueron víctimas de la irracionalidad con que actúan siempre las fuerzas represivas; del odio que ha logrado instaurar en los pacos y en los milicos, que en el fondo son parte del mismo pueblo (nos referimos a los pelaos conscriptos y los cabos de más bajo rango), el estado; fueron víctimas y aún lo son de una guerra sin cuartel.

"Los Carabineros procedieron brutalmente. Persiguieron a hombres, mujeres y niños, por las calles y casas, disparando bombas lacrimógenas y armas de fuego incluso dentro de las modestas y débiles" (7).

En el momento en que uno empieza a hurgar en las historias de cada una de las víctimas, se abren mil historias más, mil realidades que reflejan la vida misma de quienes con-vivimos en una población, pues son historias que para la mayoría de los humanos son comunes y corrientes, pero que para cada una de esas familias y ahora para nosotros son la esencia de lo que es La Caro.

Es así como sale a la luz la historia de Elsa Ramírez Castro, una joven adolescente de 16 años que ni siquiera participaba de la manifestación, fue muerta por una bala que atravesó las delgadas paredes de su hogar, esas delgadas paredes que se paraban la vida privada de la pública, esa delgadas paredes que no eran más que de Cholguán o madera terciada, esas delgadas paredes que con el tiempo se han vuelto de material sólido gracias a la autoconstrucción de sus moradores.

En consecuencia, murió en su propio hogar, dentro de su mundo, murió de una bala que atravesó las paredes de su hogar para incrustarse en la región inguinal, cortándole la arteria femoral. "Las balas que dispararon eran balas de guerra que traspasaron las delgadas paredes de las casas que solamente eran de cholguán, los muertos como ustedes fueron varios"(8).

Sólo les contamos esta historia por motivos de espacio, pero como esta historia hay otras igual de dramáticas. Ahora, qué culpa tenía esta joven para morir a tan corta edad; acaso murió por el sólo hecho de que su casa no tenía paredes más gruesas, pues el gobierno así las entregaba; acaso fue fortuita su muerte o fue producto de una política de terrorismo de estado contra el pueblo; hay tantas interrogantes que quedan sueltas y tantas explicaciones que aún exigimos.

¿Y ahora qué?

Ahora nos congregamos en el mismo lugar de los hechos para recordar a nuestras víctimas, para decir que aún están acá entre nosotrxs, pues las personas realmente mueren cuando son olvidadas y nuestras victimas aún están presentes, ya que aún están en nuestra memoria.

Ahora nos congregamos a decir que el recuerdo es inolvidable y el perdón aún inalcanzable, nos congregamos para recordar pero también para mirar el futuro, pues el pasado siempre es presente mientras las acciones del ser humano se guíen por la memoria social. "La calle Santa Anita estaba llena de gente, más que un paro parecía una fiesta. A pesar de que la línea estaba llena de milicos, muchas personas estaban contentas"(9).



NOTAS:
(1) Diario El Siglo, Santiago de Chile, Martes 6 de Noviembre de 1962, N°
3.582, Año XXIII.
(2) Diario El Siglo, Santiago de Chile, Sábado 10 de Noviembre de 1962, N°
3.586, Año XXIII.
(3) Historia de la Población Clara Estrella, en Constructores de Ciudad,
Editorial SUR.
(4) Testimonio de la tía de nuestro amigo.
(5) Historia de Población Clara
(6) El Siglo, Martes 20 de Noviembre de 1962
(7) El Siglo, Martes 20 de Noviembre
(8) Testimonio de la tía de nuestro amigo.
(9) Testimonio de una pobladora.