martes, 30 de julio de 2013

Construir muchas fábricas socialistas (I y II) IV Encuentro Internacional “La economía de los trabajadores”

La Haine, 26/07/2013
x Mario Hernández

Entrevistas con algunxs de lxs trabajadorxs de fábricas recuperadas participantes en el l IV Encuentro Internacional "La economía de los trabajadores"

Se llevó a cabo el IV Encuentro Internacional “La economía de los trabajadores” en Joao Pessoa, estado de Paraíba, en el nordeste del Brasil, organizado por la Incubadora de Emprendimientos Solidarios – INCUBES, de la Universidad Federal de Paraiba y el Programa Facultad Abierta, de la Universidad de Buenos Aires.

Este Encuentro surgió como un espacio de intercambio entre académicos, militantes y trabajadores acerca de los problemas y las posibilidades de la autogestión y la regeneración de un proyecto político, económico y de sociedad por parte de la clase trabajadora y los movimientos sociales, así como debatir críticamente las prácticas de investigación académica en estos temas.

He aquí algunas de sus voces.

Construir muchas fábricas socialistas

Maximiliano Zapata, trabajador de VTELCA (Venezuela): "Venezolana de Comunicaciones Compañía Andina (Vtelca) no es una empresa recuperada, sino una fábrica creada por el gobierno del Comandante Hugo Chávez Frías ya que Venezuela por ser un país monoproductor carecía de fábricas y esa fue una de las directrices más importantes que nos dejó el Comandante para romper la dependencia del petróleo: construir muchas fábricas socialistas".

MH: ¿Cómo funciona la fábrica?

MZ: Se trata de un fondo chino-venezolano, mediante el cual el gobierno chino nos transfiere la tecnología, su metodología de trabajo y experiencia, no solo para comprar y ensamblar, sino para ir logrando poco a poco la independencia tecnológica.

La fábrica pertenece en un 85% al estado venezolano y 15% al chino. La diferencia con la empresa CTT, que es proveedora de piezas a VTELCA, es que aquélla sigue siendo capitalista, en cambio nosotros queremos cambiar el modelo de producción, que es una de las cosas que promocionó la revolución bolivariana: cambiar los modelos productivos para repartir la riqueza en base a las necesidades del pueblo y no solo para la reproducción del capital.

MH: Dame un ejemplo práctico de ese cambio.

MZ: En un principio la fábrica estaba compuesta por un gabinete presidencial impuesto por el Estado, un presidente, gerentes y en la base los trabajadores. Ahora nosotros tenemos un marco legal que es la nueva Ley Orgánica del Trabajo, que permite conformarnos como Consejo de Trabajadores/as, para formar las estructuras desde las bases y romper con los esquemas tradicionales de cualquier empresa para que los trabajadores tengan el control completo de la fábrica en forma organizada, mancomunada con las comunidades aledañas.

MH: ¿Existen otras fábricas en Venezuela que funcionen bajo este régimen?

MZ: Tenemos muchas. Algunas fueron expropiadas a grandes capitalistas privados con las empresas casi quebradas, como el caso de Aceite Diana, otras nacieron directamente con la revolución, por ejemplo, en la zona que está situada VTELCA se encuentra la zona franca de Paraguaná. Allí está VIP, que es una fábrica de computadoras, VTELCA de celulares, otra de lámparas ahorradoras de energía, enmarcada en el Plan Vivienda Venezuela, para la entrega de casas, también una fábrica de procesadores de energía eólica, de energía limpia que nace de PDVSA Industrial.

Todas estas fábricas son nacidas durante el proceso revolucionario con el propósito de que los trabajadores se organicen y puedan tener derecho a participar y dirigir estas fábricas.

MH: Algo más que te parezca importante y quieras agregar.

MZ: Este momento histórico que está viviendo Venezuela me hace sentir muy orgulloso de seguir impulsando estos proyectos que esperamos que trasciendan nuestras fronteras. En nuestro caso en el Plan de la Patria 2013-19 tenemos enmarcado construir otras fábricas o por lo menos la ampliación de VTELCA, para la producción de celulares con tecnología GSM para exportar a los países del ALBA.

Ese sería un gran logro ya que en esos países muchas personas no tienen el poder adquisitivo para conseguir un teléfono a precio justo. Además, poder llevar nuestro modelo productivo no solo a los países del ALBA sino a otros países del mundo.

MH: ¿Qué saldo te deja este Encuentro Internacional?

MZ: Una experiencia muy bonita. Es la primera vez que salgo de Venezuela y me he encontrado con compañeros argentinos, uruguayos, sudafricanos, brasileños y me han recibido con calor de hermandad latinoamericana, de la Patria Grande de Bolívar.

El objetivo es llevar todo este aprendizaje que hemos tenido a nuestra fábrica ya que hemos aprendido cómo funcionan las fábricas recuperadas por sus trabajadores en otros países para que nuestros compañeros de VTELCA tengan otro punto de vista y vean que finalmente tenemos muchas cosas en nuestras manos que no sabemos apreciar y que otros pueblos no tienen esa posibilidad y están luchando mucho más duro que nosotros.

La lucha no pasa solo por el interior de la fábrica

Gisela de la Cooperativa 19 de Diciembre (San Martín/Argentina): "Este Encuentro Internacional me ha dejado muchos disparadores, en particular las ganas de volver a Buenos Aires y meterme en la Facultad de Derecho y movilizar a todo el mundo para que haya un espacio donde los estudiantes y egresados de la Universidad de Buenos Aires nos organicemos mucho más para dar respuesta a las inquietudes y vacíos legales que hay en relación a la cuestión de las 'recuperadas'. Este es un espacio muy importante que nos merecemos y necesitamos para parar la pelota de la vorágine que vivimos todos los días tratando de dar respuesta a las necesidades concretas y los fuegos que se prenden a diario y empezar a discutir cuestiones a más largo plazo dando respuesta a las problemáticas que se presentan".

MH: ¿Cómo está funcionando la Cooperativa 19 de Diciembre?

G: Somos 25 asociados, se trata de una fábrica metalúrgica de autopartes que estamos trabajando y luchando por sostenernos, por crecer, generar trabajo, sostener el espacio que pudimos construir en estos diez años de recuperación de la fábrica, de generación de trabajo, de cultura, de educación, de inclusión. La estamos peleando, pero también estamos convencidos que la lucha no pasa solo por el interior de la fábrica, sino que tenemos que articular, discutir, que es una pelea jurídica, legal, económica, pero sobre todo política y social.

MH: ¿Cuál es la actualidad de las fábricas recuperadas por sus trabajadores en el partido de General San Martín, provincia de Buenos Aires?

G: En el último año y medio avanzamos muchísimo y de forma cualitativa, en el sentido que pudimos formar una Mesa de Empresas Recuperadas de la localidad donde se nuclearon la docena de recuperadas que hay en el distrito. Esta Mesa funciona en coordinación con la Municipalidad y la Universidad Nacional de San Martín.

Tenemos el temor que las discusiones y los reagrupamientos de cara a las próximas elecciones nacionales, las discusiones partidarias y demás que hay al interior del municipio de San Martín, repercutan en forma negativa al interior de la Mesa porque es un espacio que hemos logrado construir y consolidar y no queremos que se pierda. Desde allí pudimos lograr la sanción de una Ordenanza que nos declara exentos del impuesto municipal. Esa ordenanza ya fue reglamentada y estamos empujando otra que implique un piso de trabajo autogestionado por parte del estado municipal.

MH: Algo más que quieras agregar.

G: Que este es un proceso social y político muy rico y demuestra que si nos juntamos y la peleamos las utopías pueden hacerse realidad, pero necesita que se construya día a día, de ahí la importancia de la organización y tratar de evitar discusiones y rupturas, privilegiando los puntos que nos unen que son muchísimos.

El sindicato lo veía como algo muy “rojo”, muy loco, no tenía expectativas que triunfáramos

Ernesto González, de la gráfica Chilavert (CABA/Argentina): "En principio, la importancia de este Encuentro sirve para conocer otras experiencias y poder reflexionar sobre la gestión obrera de la producción porque muchas veces el tiempo no nos da para poder hacerlo. Para mí es lo más importante, además de aprender de otras experiencias que nos sirven para encontrar soluciones a los problemas que enfrentamos. También para aportar lo poco que sabemos a otros compañeros que transitan nuestro mismo camino".

MH: ¿Cuál es la realidad de Chilavert hoy?

EG: Hace once años que estamos produciendo en forma autogestiva al ocupar, recuperar y poner en producción la planta. En la actualidad, estamos produciendo con grandes desniveles de acuerdo a la situación económica, a veces mejor, otras peor, pero nos hemos mantenido durante once años y pienso que nos van a tener que seguir aguantando.

MH: En Argentina, hay una gran cantidad de empresas recuperadas por sus trabajadores y en el caso particular de las gráficas se nota una activa participación de la Federación Gráfica en el proceso.

EG: Somos más de treinta recuperadas en el rubro gráfico. Tiene que ver con que es una rama de la producción bastante castigada. Siempre se producen cierres en cada momento crítico y algunas logran ser recuperadas por sus trabajadores. En este sentido, la Federación Gráfica Bonaerense, al menos en nuestro caso, tuvo una relación muy conflictiva, lo veía como algo muy “rojo”, muy loco, no tenían expectativas que triunfáramos y te diría que lo veían como algo ajeno.

Soy crítico de la actitud de los dirigentes que continúan en la conducción del sindicato liderados por un dirigente histórico del movimiento obrero argentino, Raimundo Ongaro, quien tiene mucha autoridad por su experiencia, por las persecuciones que sufrió ya que estuvo preso en varias oportunidades, pero actualmente, desde el punto de vista político y sindical, apoya a lo más rancio de la burocracia sindical en Argentina y no propone un camino de desburocratización de los sindicatos.

Pasados los años, el sindicato comenzó a participar activamente, de a poco, cada vez más. Actualmente, creció mucho su influencia de la mano de las nuevas experiencias. Se puso a la cabeza a organizar la Red Gráfica Cooperativa. Podemos hablar de una relación cambiante a partir que entendieron que tenían que intervenir.

MH: Una de las últimas situaciones críticas fue la de Imprenta Mom.

EG: Efectivamente, están muy cerca de Chilavert, en el mismo barrio, Pompeya. Mantuvieron una ocupación por casi un año y en este momento están desalojados y resistiendo en la puerta de la fábrica, con carpas, para evitar el vaciamiento y exigir una salida legal.

Han planteado al Juzgado que lleva adelante la convocatoria de acreedores y la inminente quiebra, que les permita la continuidad acogiéndose a la nueva Ley de Quiebras. Hace meses que lo vienen reclamando y en el medio un Juzgado Penal, prestando oídos al reclamo patronal de usurpación, sin tener en cuenta que se trataba de una huelga y no de una cuestión penal, ordenó el desalojo. Sufrieron un golpe pero están resistiendo. Parece que va a ser una lucha larga, complicada y donde vamos a tener que comprometernos a fondo porque solos es muy difícil que triunfen.

MH: ¿Querés agregar algo?

EG: Sí, que a pesar de encontrarnos a miles de kilómetros de casa, es una alegría poder compartir ideas con compañeros de tantas partes del mundo. Creo que va a servir para sacar algo bueno.

Construir muchas fábricas socialistas (II) IV Encuentro Internacional “La economía de los trabajadores”
La Haine, 30/7/2013
x Mario Hernández
Entrevistas con algunxs de lxs trabajadorxs de fábricas recuperadas participantes en el l IV Encuentro Internacional "La economía de los trabajadores"
Se llevó a cabo EL IV Encuentro Internacional “La economía de los trabajadores” en Joao Pessoa, estado de Paraíba, en el nordeste del Brasil, organizado por la Incubadora de Emprendimientos Solidarios – INCUBES, de la Universidad Federal de Paraiba y el Programa Facultad Abierta, de la Universidad de Buenos Aires.
Este Encuentro surgió como un espacio de intercambio entre académicos, militantes y trabajadores acerca de los problemas y las posibilidades de la autogestión y la regeneración de un proyecto político, económico y de sociedad por parte de la clase trabajadora y los movimientos sociales, así como debatir críticamente las prácticas de investigación académica en estos temas.
He aquí algunas de sus voces. (II Parte)
Los países latinoamericanos son un enorme laboratorio de experiencias innovadoras
Celia Pacheco, de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, Dpto. de Sociología, México)
MH: Estamos participando del IV Encuentro Internacional de fábricas recuperadas en Joao Pessoa, Brasil, pero tengo entendido que el mismo fue precedido por un pre-encuentro en México.
CP: Lo organizamos en junio en la Universidad Obrera en la ciudad de México, participaron treinta ponentes en su mayoría de organizaciones de trabajadores.
MH: ¿Cuál es el presente de las empresas recuperadas por sus trabajadores en México?
CP: No son tantas como en el Cono Sur, sin embargo hay algunas que ya tienen varios años y son muy importantes, sobre todo, la empresa Pascual que es una refresquera que ya tiene unos treinta o más años de haber sido recuperada por sus trabajadores. Es el mismo caso que hemos visto aquí reproducirse muchas veces de una empresa que empieza a tener deudas con sus trabajadores, a pedirles que tengan paciencia, que les van a pagar más adelante, hasta que llega un punto en que cierra. Entonces los trabajadores tomaron la empresa, disputaron la marca, que fue muy importante, y el dueño la pierde, quien por cierto es el mismo de los Jugos del Valle y así los trabajadores conservan la producción de refrescos a partir de frutas naturales. Han tenido muchísimo éxito.
Otra empresa muy importante es la cementera Cruz Azul que es una cooperativa.
MH: Incluso tiene un equipo de fútbol.
CP: Así es y de hecho también toda una ciudad, alrededor de la fábrica, que depende de la producción de cemento. Tienen un consorcio enorme. El éxito los lleva a tener competencia de índole capitalista y, poco a poco, a tener problemas para conservar los ideales, los principios cooperativos, a tener problemas de funcionamiento, a perder algunos de los trabajadores la ética, empezando a buscar beneficios particulares. En verdad no ha sido para nada sencillo.
Otra muy importante es la fábrica de llantas Euskadi. La filial mexicana aparece un día cerrando y los trabajadores no lo permiten y empezaron con un movimiento nacional que luego se internacionaliza ya que la sede central se encuentra en Alemania. Hacen vínculos con los trabajadores de ese país y otros, y al cabo de una lucha de algunos años logran ganar y se quedan con la maquinaria, la planta y la producción. Al día de hoy es una fábrica autogestionada que tiene vínculos con el sector llantero en EE. UU., con Continental, por ejemplo.
En un documento filmograbado que trajimos a este Encuentro hay participaciones de estas experiencias, incluso un debate en torno al tema del socialismo. Cruz Azul no participó en el Encuentro mexicano, pero Pascual y la empresa de neumáticos, que ahora se llama Tradoc (Trabajadores de Occidente), que se encuentra en la zona del Bajío, en México, sí lo hicieron.
MH: ¿Qué conclusiones sacaste de este Encuentro?
CP: Primero, el crecimiento. El primero se llevó a cabo en 2007 y al día de hoy ha crecido la participación, la cantidad de ponencias, los países, también los ejemplos se han multiplicado, los desafíos y los problemas. Las experiencias en el terreno de la reflexión han llevado a tratar de encontrar otros marcos teóricos y bibliografía más adecuada para explicar estos fenómenos.
Por otra parte, el conocimiento directo a través de los propios trabajadores es el mejor elemento que se puede tener para un grupo de académicos interesados, como es mi caso. Alimentar esa reflexión, actualizarla y ponerla a tono, sobre todo para los países latinoamericanos, que necesitamos desarrollar nuestros propios debates e interpretaciones, pero no a partir de lo que ocurre en otras partes del mundo como antaño, sino de lo que está ocurriendo en las realidades paralelas que son un enorme laboratorio de experiencias, no solo productivas, sino también auto-creativas, innovadoras y con aspectos socio-culturales de cambio radical. Nos parece que por ahí está surgiendo algo nuevo.
La experiencia acumulada permite que las nuevas no empiecen de cero
Anael Rieiro: "Vengo de la Universidad de la República, Uruguay. Soy la coordinadora de la Unidad de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales. Además, soy socióloga e investigadora de la facultad".
MH: ¿Cuál es la actualidad de las empresas recuperadas en Uruguay y la vinculación con la Universidad?
AR: Podríamos decir que estamos armando el vínculo. Hace años que venimos aportando, pero la realidad de la Universidad es que funciona muy fragmentada, por ejemplo, las investigaciones a nivel de proyectos y las distintas cátedras, con muchos compartimentos, parecido a lo que ocurre en la Universidad argentina. Estamos tratando de hacer confluir todos los esfuerzos que están separados a través de estudiantes, tesis, extensión, investigación y docencia, que están desarticulados, para generar un vínculo más coherente, de acumulación.
En relación a las empresas recuperadas estamos en una coyuntura especial dado que se creó el Fondes (Fondo de Desarrollo) hace tres años en el gobierno del Frente Amplio, que es un fondo de crédito bastante fuerte conformado por el 30% de las ganancias del Banco de la República donde se le da prioridad a los emprendimientos autogestionarios.
Se han cubierto ocho propuestas grandes como la de la ex Pluna. La semana pasada a una empresa ceramista le otorgaron U$S 10.000.000. Se trata de un contexto nuevo y la mayoría de los proyectos financiados son empresas recuperadas.
El fondo también contempla la financiación de empresas nuevas, pero los proyectos presentados hasta ahora son de empresas recuperadas. Hubo una etapa previa de diez años en la que pudieron sobrevivir, con un montón de aprendizajes y ahora pasaron a una etapa en que esa precariedad tine un apoyo crediticio que implica nuevos desafíos.
MH: ¿Cuál es tu primera impresión del Encuentro que está finalizando hoy en Joao Pessoa?
AR: Fue muy positivo por la búsqueda del intercambio de experiencias de los distintos países latinoamericanos, si bien han participado también España y Sudáfrica. Se fortalece mucho el vínculo viendo cuál es la realidad, las políticas públicas de los emprendimientos en Brasil, Argentina, Uruguay, Venezuela, Cuba, etc.
Esa perspectiva, así como hablaba de la Universidad, permite fortalecer el relacionamiento. Sin duda, la experiencia acumulada permite que las nuevas no empiecen de cero, sino que puedan aprovechar el camino recorrido desde hace más de diez años. Hay mucho aprendizaje, lo que falta es la síntesis para acumular y potenciar los nuevos emprendimientos.
La tarea estratégica es recrear el socialismo, respondiendo a las nuevas realidades
MH: Con Silvia Díaz, una de las primeras legisladoras trotskistas en Argentina, en este momento representando a FACTA (Federación Argentina de Cooperativas y Trabajadores Autogestionados) y concluyendo una de las presentaciones más profundas del Encuentro que ha tenido un alto nivel en cuanto a las propuestas y análisis. Ya se va cerrando, ¿qué podés rescatar?
SD: La participación de representantes de organizaciones cooperativas y también de trabajadores en relación de dependencia de muchos países de nuestra América Latina, también de España que está viviendo un proceso importante como experiencia para todos. Además del caso de Venezuela y el propio Brasil. Juntar a todas esas experiencias, poder reflexionar juntos, fue un logro muy importante.
También creo que como producto de eso se han instalado temas, preocupaciones y algunos aportes para dar esa gran respuesta que tenemos que ir armando con los trabajadores y los sectores populares de todo el continente y más allá. Así que lo considero como un aporte, un paso en el camino de esa búsqueda que es tan importante.
MH: En tu exposición retomaste conceptos de la conferencia que diera Ricardo Antunes en la noche del miércoles y también señalaste enfáticamente que se consideraban trabajadores.
SD: Insistimos en esta última definición porque dentro del movimiento cooperativo hay miradas que respetamos pero no compartimos que consideran al asociado a una cooperativa una mezcla de empresario y trabajador.
Nosotros creemos que somos trabajadores que autogestionamos nuestras empresas. Es algo muy distinto. Somos parte de la clase trabajadora. Esa confusión que somos medio empresarios puede llevar, como acá se señaló, a ser un salvavidas de un capitalismo en crisis, haciéndonos cargo de los sectores menos rentables y terminar autogestionando la pobreza. No aceptamos eso, nosotros somos trabajadores y tratamos de unir a todos los trabajadores autogestionados o en relación de dependencia para luchar por la transformación de conjunto en nuestros países y sociedades para que un trabajo digno nos permita que derechos como la salud y la educación se hagan realidad para el conjunto del pueblo.
En relación a Ricardo Antunes me pareció muy importante cuando planteó que la tarea estratégica, de fondo, ante esta brutal crisis que el capitalismo descarga sobre los trabajadores, con más precarización laboral, con más miseria, es tratar de buscar un proyecto que supere al capitalismo. En su intervención rescató volver a decir socialismo con toda la fuerza, pero que va a haber que reinventarlo porque no se trata de copiar experiencias que tienen cosas rescatables pero que alcanzaron sus límites y enriquecerlas tomando en cuenta las nuevas realidades que vive el mundo, el desarrollo tecnológico y la propia conciencia de los trabajadores. Me pareció muy bueno volver a reafirmar el socialismo pero al mismo tiempo hacer una apelación a la creatividad de los pueblos, a todos nosotros para recrearlo respondiendo a las nuevas realidades.